Violencia (3)

Violencia (3)

“tengo por imposible conocer las partes sin conocer el todo ,así como conocer  el todo sin conocer las partes”

Blas Pascal –Pensamientos

Tomando a Pascal el maestro Edgard Morin ,filosofo francés, nos dice  que “somos en cierto modo el reflejo de la sociedad y de la cultura que al mismo tiempo nos refleja” en su Antropología de la Complejidad. La violencia en nuestro país es tambien un reflejo de lo que somos y de lo que estamos dejando de ser. Desde una estación en llamas, hasta los “motoqueros “que en “ yunta” esperan pacientemente a coches que se estacionan en un semáforo para romper un vidrio arrasando con relojes o bolsos y luego serenamente partir tomando por las veredas ante sujetos impasibles ; o al entrar a una cancha mientras distintas tribus se disputan un territorio dejando bienes y vecinos heridos o también en la ocupación de un lugar público .No es solo el destrozo lo que importa sino que es una cultura que se va imponiendo , la cultura de la violencia .Violencia deriva de vis: poder , y de ahí deriva violación. Es el poder en su versión vandálica y bestial o sea no humana y simbólica (palo, revolver , grito, imposición del más fuerte, movimientos que traicionan nuestra inocencia al circular, etc. ).La violación como hecho cotidiano. No hay violencia sin sujetos predispuestos a utilizarlas, o sea el acto violento necesita de una personalidad determinada. La psiquiatría abunda en diagnósticos sobre los desequilibrios psicopáticos y/o sociopáticos que alimentan estas conductas. Pero esta sería una visión sesgada de la situación ,en términos de Pascal sería entender la parte por la parte o en términos de Morin sería una simplificación de la realidad.

Violencia y deterioro del capital social y humano de los pueblos van unidos. Los economistas y muchos políticos creen que la diferencia entre las comunidades se dan por datos de la econometría ya sea : capital económico, financiero, tasas de crecimiento, etc. Hoy es el capital social y humano lo que marca la diferencia sustancial. El capital social se reconoce en su tejido de valores, normas , derechos, deberes que se lucen en un contexto institucional que sostiene a los seres humanos. Esto se nota desde la ocupación de los espacios públicos hasta la vida barrial, cultural y social en un vecindario en donde la calle es un lugar de encuentro y en donde la socialización es integradora y no estos lugares un espacio de desocialización y de cultivo de la marginalidad. Mientras tanto el capital humano se trasunta en la cantidad de chicos con familia que ampara y en la educación como elemento de excelencia. Dime que familia tienes y que tipo de educación brindas y te diré que país tendrás; parece ser la máxima de hoy. Cuando J. Kennedy vio el porvenir de las drogas en EEUU le preguntó a uno de los mejores psicoanalistas americanos Bruno Bettelheim sobre como enfrentar esta problemática y éste le contestó con sencillez:” luche por la vida familiar, es una escuela de democracia y tolerancia; de lo contrario los tiranos de la propaganda se harán cargo de los jóvenes”. Lo mismo sucedió con W. Churchill al ver las consecuencias de la guerra (nosotros hemos vivido varias) y D. Winnicott (paradigmadel saber psicoanalítico ingles) le respondió: “piense que tengan una familia que es el mejor modelo democrático”.Democracia como escuela de humanización y de no violencia. Gestión de los problemas desde el consenso y la negociación. O de una confrontación no dañina y que busque la aniquilación paranoica del Otro.

La violencia anuncia, desde mi punto de vista el deterioro creciente desde las últimas décadas del capital social humano y social .El viejo maestro Barylko, lo anunció como un grito desesperado en su libro” El miedo a los hijos”. Pero esta era solo una parte del problema de la ausencia del adulto y la Ley en toda la orbita de los contactos desde la educación disciplinaria hasta el afecto contenedor. Ley que fracasa en interiorizarse en nuestra intimidad porque precisamente fallamos los transmisores (adultos ,padres, maestros, funcionarios de todos los poderes). Así los consultorios se llenan de jóvenes que necesitan casas comunitarias para aprender a vivir , que hay que hablar , y nosotros tenemos que ejercitar con ellos un alfabeto emocional .Son analfabetos emocionales porque casi nadie se acercó a ellos para decodificar sus emociones. Además son analfabetos funcionales: cuentan con no más de 100 palabras con las cuales moverse (falló la lectura, la educación de la voluntad, pero fundamentalmente la presencia amorosa de seguir un deber o una libreta de calificaciones). Así van surgiendo más violentos.

Rápidamente este joven analfabeto emocionalmente , de escaso vocabulario y poco estimulado amorosamente busca un Patrón .En la esquina ya hay. Forma parte de distintas tribus “clientelísticas” y cultura del trabajo aparte (el trabajo no es un valor que hoy se transmita ) ejercita frente al Amo de turno distintas actividades siguiendo las leyes de “obediencia debida” . La necesidad de un orden simbólico, dialogal ausente se traslada a un patrón social de dominio en donde los distintos Padre-Padrone sociales dirán la tarea a realizar. Distintos estudios sociológicos  nos muestran que basta que un Líder esté prestigiado (desde un “ barra brava” con cartera y contactos hasta un dirigente con poder) para que en un porcentaje alto  acate la orden en forma automática y por supuesto con recompensa. La película “I como ICARO” del gran actor . Montand muestra magistralmente la aplicación social de estos estudios en donde alrededor del 65% de una población manipulada y careciente de modelos sigue la indicación del Amo prestigiado y ejecuta desde una tortura hasta un delito común. La recompensa es importante , pero lo más importante es formar parte de una tribu.

En próximas notas seguiremos hablando de la violencia y especialmente la tendencia a repetirla si con ella hay  éxito.

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