NARCO… TIZADOS

NARCO… TIZADOS

«Hay una crisis del Estado en Río acompañada de su ausencia en las favelas; no es sólo que van a entrar las Fuerzas Armadas..»

Dr. Jorge Castro .El Otro Brasil ataca.

Recuerdo que en el 2002 un organismo gubernamental brasileño me contrató , conjuntamente con otro profesional, para formar a un grupo de docentes y líderes sociales de zonas críticas (favelas en general).Luego del primer seminario de dos días decidimos no volver. Era imposible prevenir ninguna conducta adictiva porque los maestros tenían literalmente prohibido educar preventivamente en relación al consumo de sustancias ilegales que dañan la salud. Todavía me parece escuchar sus lamentos y dolores ante el deterioro creciente de los niños y jóvenes especialmente. La ley del terror apostando al miedo de los representantes del Estado era más importante que cualquier ley educativa. La sociedad «narco» era un Estado más fuerte que el Estado. No solo los narcótico debían circular libremente sino que todos debían estar narcotizados frente a este daño.

Hoy distintas ciudades de Brasil se debaten ante este dilema :el Estado constituido legalmente no puede fundar un poder legítimo. El poder «narco» es el único posible. Solo en Rio en 300 de las 752 favelas están en manos de este «poder solo».Se acabó la paz pre-eleccionaria que se anunció con las matanzas de San Pablo en Junio del 2006.Ahora el poder quiere más poder. Escolas do Samba, luchas deportivas, acción social directa; son algunas de las acciones colaterales que muestran la presencia estrecha de ese Otro Estado sobre los ciudadanos. Mientras tanto entre caipirinhas, bailes y asistencialismo el fusil , por si quedan dudas enseñará donde está la fuerza y luego el miedo como gran Amo de la Muerte mostrará donde están los senderos posibles.

En San Pablo 80 presidios en Junio del 2006 fueron tomados e inmediatamente miles de «favelados» (así se llama a los ciudadanos de ese territorio) bajaron al centro atacando ómnibus, negocios, etc. Al otro día ya se negociaba con el Estado formal. Luego apareció la paz, pre-eleccionaria. No debían quedar dudas de donde venía la paz propuesta y por supuesto las condiciones. Este es un retrato parecido a lo que sucede en México, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, América Central. Cada uno con su versión diferente (secuestros, «maras» al servicio de la ilegalidad, zonas liberadas, etc.).El Estado afuera, con zonas en donde impera Otro Estar.

En Buenos Aires, lejos todavía de lo que sucede en otros países, ya hay disputas entre bandas por territorios de distribución. Pequeñas «favelas» argentinas avanzan sobre barrios de las ciudades.

En toda América Latina a medida que aumenta el poder «Narco» aumenta la oferta de sustancias dañinas para la salud. Esto estimula aún más el consumo explotando distintas vulnerabilidades , especialmente de los más jóvenes; educativas, familiares, sociales, culturales. El consumo se va tornando epidémico lo cual , a su vez, fomenta la aceptación social del mismo relativizándose los daños que éste genera. A su vez la propia aceptación incrementa la tolerancia social y ambas van creando insensiblemente una imposición social a través de variados métodos comunicacionales, como por ejemplo en México los «narco-corridos».La sociedad «narco» va generando así una narcotización de la sociedad, un adormecimiento colectivo, una «hipnosis» ciudadana.

¿Cómo se corta esta cadena hacia la decadencia social? Miremos países de Europa que están luchando dignamente ante la epidemia y con resultados más que interesantes. Más allá de la tarea de los órganos de la Justicia y la Seguridad enmarcados en la Constitución , ponen sobre el tapete de la sociedad estos temas con la participación de la comunidad en la escuela, la familia, los medios de comunicación y las distintas gestiones culturales. El alerta precoz en los más jóvenes desde los adultos se transforma en una tarea de todos.

Hoy sabemos que el polo de la oferta de drogas se puede debilitar grandemente desde el lado de la demanda. Educar al soberano en este siglo XXI es una necesidad imperiosa o como nos enseñara el gran E. Mallea «movilizar a la comunidad es aumentar la conciencia social».O sea es luchar contra la narcotización de las sociedades, fuente básica de su esclavitud.

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