ADICCIONES INFANTILES II

ADICCIONES INFANTILES  II

«Nunca quieto siempre distraído”

Paulino Castells. España Edic. CEAC.

Hoy el lema parece ser sobrevivir a la infancia y a la pubertad sin consumo de drogas y alcohol ¿Cómo hacerlo? Sabemos que cuando hay consumo a estas edades tempranas al sistema nervioso en evolución queda “herido” a veces para siempre. La “huella” en la memoria de las sustancias arrastra permanentemente a reiterar la ingesta y el niño inmaduro no parece tener recursos ni psicológicos ni neurológicos (el lóbulo frontal que es el eje de la inhibición de conductas está en plena maduración) para frenar el impulso. Debemos vencer dos escollos: a) el llamado ADD (trastorno de la hiperkinesia, que se une a una distracción permanente) Hay miles así, entonces no pueden aprender. El parece ser la metáfora caricaturesca de un mundo de adultos y padres también hiperkinéticos y distraídos para todo aquello que implique vínculos y contención. Padres distraídos y siempre “en otra cosa” que no sean ellos. Queda rápidamente fuera de la escuela y se socializa “desocializándose” en la calle. Padres, como dije, en “otra cosa” por supuesto “más importante” y entonces hijos solos. Hay padres con ADD podríamos decir. “Está siempre en la calle” me decía una abuela preocupada y les pregunte por los padres; “ellos tampoco están, trabajan y están fuera”. Todos están fuera de sí también. No hay encuentros. Todos corriendo distraídos o en “mil cosas” a la vez; b) la perdida de amparos protectores. Jorgelina de 15 años ya repitió dos veces primer año. No se relaciona con su padre (también consumidor) que la abandonó a los dos años. Su madre (también consumidora en la adolescencia) vive sola con cuatro hijos. No puede estar con ellos ya que trabaja todo el día. El padre no colabora económicamente. Es una típica familia de clase media alta en crisis desmembrada y en donde los chicos crecen solos. El refugio de Jorgelina es el “porro” en donde “alucina” otro mundo. Los fines de semana cocaína y en alguna ocasión alucinógenos. Rápidamente trato de buscar otros adultos protectores y que funcionen de garantes para frenar este naufragio de un grupo familiar. Encuentra un tío y una tía de la madre. La abuela materna no existe ya que su mundo es solo cosmético y tiene en el espejo su aliado. Es un grupo familiar en naufragio. El abuelo materno es descripto por la madre de la paciente como “superausente”. Mundo de ausencias masculinas. ¿Se puede crecer si no hay un triangulo? ¿O por lo menos que alguien supla la función de un padre ausente?. Entre la civilización de la velocidad y del ADD y el mundo de las ausencias y el desamparo se encuentran las drogas. Ellas circulan “conectando y desconectando” a las personas ¿Cómo salir de esto? Poner sobre el tapete en la sociedad o sea en cada escuela, familia, barrio estos problemas. Ciudades preventivas. Detección precoz. Socializar la salud mental ya que hoy los índices de enfermedades infanto-juveniles son altos. Las drogas silencian por un tiempo todo esto. Luego explota lo silenciado.

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