CIUDAD Y DROGAS

CIUDAD Y DROGAS

«.. el argentino parece vivir en estado de sitio cuando nadie lo asedia; su energía no está puesta sobre éste o aquel asunto sino en defender la propia persona ; habla por delante de las cosas; es difícil la  comunicación con este hombre porque él mismo no se comunica consigo mismo »

J. Ortega y Gasset. El hombre a la defensiva

Las drogas están.¿Es sólo un problema legal?. Discusión un tanto «leguleya» que escucho desde hace años en la Argentina. Ortega , el español filósofo clarividente de nosotros como argentinos nos describió: » están por delante de las cosas»; «les cuesta perforar virilmente la realidad , solo se miran en su espejo y creen que es la realidad» (El hombre a la defensiva). Mientras discutimos si despenalizar, penalizar , legalizar; en este mientras tanto sufriente cada vez hay más kioscos, no precisamente de golosinas y tabaco, y por otra parte cada vez más consumidores jóvenes. Olvidamos la realidad ; nos enseña Naciones Unidas: a menor edad de entrada en el consumo más probabilidades de un consumo crónico. Mientras discutimos en nuestro espejo cotidiano olvidamos otra máxima de N. unidas: cada peso que se destina a prevención social intensiva es un ahorro de 5 pesos en políticas criminales, asistenciales y penitenciaria.
Pero, las voces siguen hablando :despenalizar, penalizar, legalizar. La realidad, mientras tanto, ya llora ;los escolares consumen, en todos los barrios hay paradas de consumo. El que consume no piensa porque se empieza a deteriorar su capacidad cognitiva, queda apartado de la vida social; se resiente su estudio, decae su voluntad para cualquier tarea laboral. Pero ¿ qué nos pasa?. Es que olvidamos las herramientas educativas preventivas sociales : escuelas, padres, sindicatos, organizaciones sociales, iglesias, etc. Pero , ¿para muchos el drogarse es un beneficio para la salud o dañan?.Para mí dañan. Dañan un destino personal, familiar, social , comunidad. Una comunidad con una alta tasa de dependientes a drogas y alcohol se parece a una comunidad de esclavos. O sea, pienso que no todo es cuestión de leyes. Cualquier ley que se quiera implementar si no está basada en una red de conciencia social  con sistemas preventivos y asistenciales está llamada a ser letra muerta. Volvamos  al sabio Platón que desde Grecia nos enseña:»las leyes son sólo un camino para crecer…».Acá triunfó la aceptación social del consumo. Este parece ser el  principal «dealer». Ya está invadida la conciencia :» no hace nada y te da placer» (se instaló esto en la sociedad) ; luego viene la venta. Y además consumir te da pertenencia. Somos «del palo», los otros son «caretas». Mundo binario, dual ; por ende vacío. El cerebro con sus leyes duras hará el resto. Nos transformaremos, probablemente y máxime si somos menores, en dependientes. Dependientes a sustancias pero también perdemos la libertad. Hoy prevenir la adicción a drogas es luchar por la libertad.
Las leyes diversas que se proponen no se detienen a ver nuestra miopía de la realidad. Ni siquiera el luto cotidiano vemos.
La verdadera Ley de las comunidades es la educación para que socializando el problema se permita a padres , educadores, religiosos, funcionarios públicos, líderes sociales tomar decisiones desanimando el uso inicial de drogas y alcohol (otra recomendación de Naciones Unidas) ; en segundo lugar interviniendo precozmente ante los primeros signos de contacto con las sustancias ( y especialmente en niños y adolescentes) y por último educar masivamente a líderes en todas las áreas en donde conviven personas para generar un sistema de protección preventiva . Por fin generar sistemas terapéuticos en todos los rincones del país al alcance de la población.
Esto implica edificar CIUDADES PREVENTIVAS.
Hoy , por el contrario, se socializó y «normalizó» (vaya patología social) el uso de drogas y el abuso de alcohol. Socialicemos, por fin , la salud, nunca la epidemia  y menos la pandemia (hay zonas de un 30 a 40 % de consumo según datos oficiales en lugares críticos ). Recordemos los valores de la salud. Nadie quiere vivir «mal». Si muchos viven mal es porque como sociedad no les transmitimos los valores de la salud y del desarrollo humano.
La prevención y la creación de una red de educación preventiva es un problema ético. Es un problema de valores . La realidad, nos guste o no, está tamizada por una escala de valores: el drogarse y máxime si es masivo implica que el valor de la vida está en riesgo. La vida , en la escala , es el primer valor a proteger.
Cuando esta Ley social que es la educación preventiva se instala empiezan a curarse las sociedades. Las sociedades se curan o se enferman; pero nunca se suicidan porque el valor de la vida es superior. Pero todo va a depender de nosotros. No hay Ley de drogas posible sin CIUDADES PREVENTIVAS.
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