CIUDAD Y VIDA

CIUDAD  Y VIDA

“…una dosis es mucho pero cien son pocas..” (mención de un adicto en  rehabilitación)

“…durante un tiempo fui soldado de un dealer, tomé el arma y me daban  drogas..”

(mención de un adicto en rehabilitación acerca de una “gira” de su  enfermedad dentro de una villa porteña)

Nestor  García Canclini en su libro “Imaginarios Urbanos “ nos dice : “…la cuidad  funciona como un palimpsesto que nos obliga a develar la superposición de  escrituras que la componen”. Un palimpsesto es entonces casi un jeroglìfico en  donde conviven distintos lenguajes; la confusiòn parece ser la nota. La ciudad  es el encuentro de lo diverso, distintas etnias, creencias ;lo multi-ètnico  convive en un juego de diferencias . Las ciudades de hoy no pueden entenderse  sin la presencia de nuevos actores y nuevos poderes. La direcciòn de conductas a  travès de lo multimediatico, el narco-menudeo de venta de drogas , el mundo de  marcas, logos y emblemas ; todo esto cambia el paisaje de la convivencia. Lo urbano muta , se agranda ya que cada vez màs se amplìa el espacio poblacional  pero al mismo tiempo se asiste a una desurbanizaciòn. La ciudad es populosa pero  al mismo tiempo es abandonada. El espacio de lo pùblico empieza a despoblarse.  Al mismo tiempo hay un peculiar proceso de desfamiliarizaciòn y des-escolarizaciòn.  Cambian los barrios y los agrupamientos .

Ciudad  y nostalgia

Se acabo, entonces, la ciudad del carrito del lechero, aquella que  cantaba Alberto Castillo en los “cien barrios porteños”. Ni siquiera el  nostalgioso Pichuco que en sus ronquidos de bandoneón símil de su voz anunciaba  él “nunca me fui del barrio, siempre estoy ahí”. El Abasto es otra cosa ya que  además del shopping y el delito callejero ya no está más Carlitos cantando sin  temores entre puesteros y changarines. No podemos tomar más como cuando éramos  chicos el agua de la manguera y el agua mineral en muchos barrios del conurbano  nos salva de los nitratos, nitritos y el arsénico cancerigeno. La barra de la  esquina se transformò, en algunos lugares, en  la banda o tribu urbana apostada en un kiosco de líquidos y “fumos” supuestamente ilegales. La vecina ya no cuida al vecino menor; prefiere  refugiarse en su muralla, etc, etc. Cuando percibimos esta singular sensación de  extrañamiento nos pueden pasar dos cosas; o nos volvemos psicóticos (el  extrañamiento de la realidad es una singular vivencia del esquizofrénico) o  crecemos más tratando de comprender nuevas realidades. Se acabó la ciudad como  un gran barrio “uno” y unificado. Las rejas suplantan a la comunicación. Las  reglas sociales son suplantadas por la descomposición social. Así son las  megapolis. Buenos Aires en su ciudad y en su conurbano que ya es un gran barrio  de ella es también una megapolis como San Pablo, Los Ángeles, México, Paris,  Tokio. Desaforado crecimiento con gran cantidad de etnias nuevas latinas,  europeas, asiáticas y con una multiculturalidad total. Buenos Aires es la tercer  ciudad boliviana, la segunda paraguaya. Chinos, vietnamitas, coreanos forman  parte del nuevo paisaje matizado por los nuevos usos de los peruanos. Cada uno  con sus tradiciones y con sus grupos de poder, de protección y de presión. No se  pueden entender las ciudades de hoy sin analizar tres fenómenos y los escenarios  sobre los cuales estos se despliegan; a) el tráfico y consumo de drogas  epidémico como patrimonio negativo del convivir urbano de hoy, b) la  contaminación ambiental y por último c) la dirección de conductas a través de  los medios de comunicación y la publicidad consecuente que marca gustos y  apetitos varios todo esto ligado a la expansión sin límites de los sistemas de  información. Los escenarios se dan ligados a: la desfamiliarización creciente de la sociedad con el consiguiente abandono y desvalimiento de  las jóvenes generaciones, la pèrdida de prestigio de la escuela y la  consiguiente des-escolarización de miles de chicos. En muchas casas la única que  convoca es una heladera a veces, incluso, vacía. La heladera suplanta a la  convivencia. La escuela dejó de ser un lugar para cuidar e incluso arreglar con  la cooperadora (que era un verdadero personal de mantenimiento) para ser en  lugares más marginales un lugar para romper o en lugares más acomodados para  cuestionar cuando a algún “maestro represor” ose llamarle la atención a algún  alumno. La calle es el refugio de miles y el otro como prójimo más que un  alimento de la convivencia es un poseedor de una zapatilla de marca. La paranoia  impulsiva suplanta al dialogo.

Rìo  como símbolo

Hoy Rìo  de Janeiro parece ser la metáfora de las ciudades sitiadas. La expansión de las  favelas es enorme, y su expansión es simètrica con el dominio del narcotráfico  lo cual a su vez potencia el consumo. En esta semana en medio de Copacabana los  traficantes de la Rocínha(San Conrado) trataron de dominar los puntos de venta de la favela de la Ladera de Tabajaras (que  tiene entrada por Copacabana). El paseo de Copacabana quedò despoblado; era un  espacio de conflicto armado entre grupos.Mientras tanto se tratan de construir  muros para detener el desarrollo incesante .Pero es tratar de frenar lo  imparable.Los poderes que estàn en juego, son quizàs superiores a las fuerzas  del Estado mismo.

Respuestas ante la intemperie

Solo fuerzas sociales educativas, un gran trabajo de educación no formal sobre líderes  que traccionen sobre organizaciones sociales y grupos de familiares con  participación de empresas sociales y de empresas en general y con la ayuda del  Estado pueden actuar como fuerzas de regeneración ante las fuerzas hacia la  destrucción que operan en las ciudades superurbanizadas. La regeneración en las  sociedades complejas como la actual es una intervención educativa mayor. Las  drogas y la inseguridad son las puntas del “iceberg” de un mal de las sociedades  complejas. Respuestas parciales agregan mayores problemas.

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