Ciudades y Violencia

Ciudades y Violencia

«En las ciudades de hoy hay tres grandes problemas: contaminación ambiental, tráfico de drogas y expansión sin límites de la información.»

N. García Cauclini- Imaginario Urbano.

En cada ciudad conviven varias ciudades. Tres grandes hechos las circundan y las configuran en la post-modernidad: la contaminación ambiental, el tráfico y el consumo de drogas y su grado de innovación tecnológica e informática. Vivir es un riesgo cuando a los daños ecológicos se le unen los intereses criminales. Surgen distintas ciudades, algunas visibles, digitalizadas, con arquitectura post-moderna y con monumentos como los shoppings, los centros de compras y servicios. Otras son invisibles: lugares de tráfico de drogas, de caminatas sólo diurnas y de encierros nocturnos. Hay ciudades de noche y de día.

Estuve en Río de Janeiro, megalópolis que hoy puede ser una metáfora de cualquier barrio del llamado circuito metropolitano argentino. En territorio carioca las viviendas del antiguo aristocrático barrio «Sao Corrado» bajaron de precio un 40%. Zona liberada para el crimen en donde grupos de narcotraficantes de las favelas «La Rocinha» (la más grande, con 250.000 habitantes) y de «Vidigal» luchan en las calles para defender sus propias zonas de comercialización y distribución de drogas que es nada menos que la megalópolis de Río. Los tiroteos son además un ejercicio del poder en el manejo de los territorios ante fuerzas de seguridad débiles y/o inficionadas por el dinero de la corrupción.

En Brasil a estos grupos de narcos se los llama hoy guerrilla urbana. Al mismo tiempo, «La Rocinha» y otras favelas (hay más de 80 en Río) distribuyen drogas que se producen en Colombia, Perú y Bolivia y la Internet se transforma en vehículo de venta. Un gran escándalo surgió cuando se comprobó que a través de un sitio web jóvenes adinerados cariocas vendían droga que distribuían luego los de «La Rocinha». Circuito perfecto: lugares de producción (Colombia preferentemente), comercialización desde la favela, distribución a través de menores de esos lugares al centro de la ciudad para jóvenes hijos de profesionales, empresarios y políticos.

Hay un hilo conductor entre los menores distribuidores y los adolescentes consumidores del centro de la ciudad. Estudiando sus biografías e historias ambos grupos no tuvieron ningún contacto significativo con sus padres. Unos vivieron en la calle y los otros fueron educados como «hijos de amas de llave».

En la ciudad post-moderna, si se le une al auge de las economías criminales la desfamiliarización, entonces parecería que se liberan las fuerzas destructivas y de muerte.

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