ESCUELA Y ADICCION

ESCUELA Y ADICCION

“…cuando el uso de drogas es masivo, una sociedad está a punto  de esquizofrenizarse; quizás porque los educadores no hemos podido transmitir la  pulsión de vida”

C. Oliwenstein

Educación ese es el tema clave. Los datos evaluativos  nacionales y continentales muestran déficits notorios. Sobre el fondo de la  crisis educativa crecen todas las epidemias…la ignorancia pero la ignorancia  sobornada por la omnipotencia de la búsqueda de salidas imaginarias y tóxicas.

En la  Provincia de Buenos Aires el nivel de conocimientos de  matemáticas pasó de la 2da. Posición a la 21 en relación a los 24 distritos del  país. Sólo el 20 % de la población del 3er. Grado llega a rendimientos óptimos  en las escuelas públicas y el 40º % en las escuelas privadas en Matemáticas y en  Lengua en las públicas llega al 17 % contra el 50% en las privadas. O sea bajos  rendimientos; diferencias entre la escuela pública y la privada.

A nivel continental bajamos en comprensión de la Lectura y en Matemáticas en  la edad de 15 años al puesto 53 entre 57 naciones. Hay una diferencia importante  entre el 2000 y el 2006.

¿Es sólo un cambio de planes lo que hace falta?  Replantearnos el amparo familiar es fundamental. El aprendizaje depende del  continente afectivo familiar que el alumno lleva o no al aula. El aprendizaje depende del contexto afectivo que rodea al  niño –joven. Hoy el “burn out” o sea el desgaste del docente es notorio. El aula  queda chica frente a tanta inatención. Donde no hay atención no puede haber  aprendizaje. La atención también depende del continente afectivo.

El contexto escolar ha cambiado notablemente. Como lo marca la Prof. Lic. A. González investigadora en  educación y profesora de la Univ. DelSalvador en los 60 el contexto áulico estaba centrado en los siguientes  problemas: hablar a destiempo, hacer ruido en clase, correr, romper fila,  ensuciar, etc. Desde los 90 aparecen otros problemas: uso de drogas y alcohol,  autolesiones, armas, delitos, embarazos precoces, etc.

El chico no crece solo. En la escuela es un alumno que en  su origen latino quiere decir:”el que necesita ser alimentado…”. Los  nutrientes esenciales de un niño son, por nuestra experiencia clínica, el amor,  los límites y los valores. Cuando un chico no aprende (salvo los retrasos  mentales de base orgánica) hay un horizonte familiar y social crítico .En  realidad educar es ayudar a parir siguiendo a Sócrates. La verdad es un proceso  mayéutica. El hombre tiene dentro de sí las potencialidades. Educar es una tarea  conjunta entre introducción y nacimiento de algo que ya está…en potencia para  desarrollarse. El educador desde este punto de vista es sólo un partero. Hay un  embrión –niño que necesita nacer. Pero educar es también introducir, conducir,  mostrar señales. San Agustín en el “Discurso del Maestro” se pregunta:”?…quien  enseña más el que habla o el que escucha ¿”. El que escucha dice el filósofo, ya  que al escuchar reconozco y permito entonces un nacimiento. El que sólo habla no  escucha. En la comunicación y el reconocimiento está la base de la educación.

La educación no es sola la formal-escolar. Escuela, familia  e instituciones son las raìces que nos fundan. Pero educación y amparo van de la  mano. Los mismos problemas que se evidencian en estadísticas nacionales y  continentales se asocian a una plusvalía en el consumo de drogas y alcohol en  los menores y jóvenes. Es que el analfabetismo funcional (leer pero no  comprender plenamente por ej.) nos posiciona de una manera determinada ante  realidad de una manera también deficitaria.

Donde hay una epidemia de drogas hay también un máximo de  desamparo, crisis de la educación y perdida de fuerza de las instituciones  (sociedades de fomento, culturales, iglesias, etc.) que hacen a la convivencia  cotidiana.

La pérdida educativa deja al sujeto a expensas del peor  autoritarismo que es el publicitario y del ideologismo que le enseña que la  libertad es puro arbitrio; por eso hoy más que nunca necesitamos recordar a  Nietzsche: “… no te pregunto de que eres libre sino para que eres libre “.

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