Jóvenes Náufragos

Jóvenes Náufragos

«En cada  ciudad hoy conviven varias ciudades contradictorias»

Christian Rutlinger, geógrafo social alemán.

Hoy la principal socialización de los chicos y lo jóvenes se da en la calle. Son náufragos sin , en muchos casos , salvavidas a su alcance. Ortega y Gasset nos enseñaba que la vida era estar en un mar bravío y que nuestro salva-vidas era la cultura. Hoy muchos están sin salvavidas, o sea sin coberturas familiares, escolares, hábitos de vida sana, etc. La calle es el espacio geográfico por excelencia. Los grupos juveniles se apropian de estos territorios. La sociedad cambió. En esta era post-social se han desgastado vínculos otrora importantes y altamente afectivizados: la escuela y la familia. Las ciudades en su masividad se han descompuesto con barrios con escasa participación y vida comunitaria. El “dealer” en algunos lugares es una profesión más.

Ha caído la fuerza del mundo institucionalizado: escuela, servicios sociales , asociaciones culturales, clubes barriales, asociaciones de padres y cooperadoras escolares. La socialización culmina en una desocialización masiva. Ser “barra brava”, precozmente consumir drogas y alcohol, elegir “la villa” como el desierto buscado en donde el “oasis” está en la búsqueda del autocastigo en el drogarse en esa nueva “farmacia” de la autodestrucción; son hoy nuevos territorios. Nuevos fumaderos ya no de opio sino de “paco”.  Quedan miles de jóvenes fuera del mundo visible que es el de las instituciones que aun vetustas y ¨liquidas¨, ya no sólidas, al decir de Z. Bauman, todavía contienen.

El asunto es que no hay vida posible, por lo menos que se conozca, sin el paso por la vida familiar, la escuela, la integración laboral y un grupo de pares con valores centrados en la calidad de vida. Hitler y el primer comunismo intentaron vanamente hundir las relaciones de parentesco y solidificar a la lealtad al Partido como una “nueva familia”. Eso fracasó, ni las juventudes hitlerianas ni los Konsomoles soviéticos pudieron reemplazar a uno de los pocos refugios que quedan en la post- modernidad: la familia. Por eso en esta era post-social hay tantos jóvenes excluidos. Es la nueva cara del desamparo y el desvalimiento emocional. El hundimiento de la familia va seguido de un naufragio de pautas, limites fundantes, palabras orientadoras. Quedamos a la deriva.

Las biografías juveniles de hoy son muy criticas: abandonos precoces, madres solas sin un apoyo del anterior compañero (el 50 % de los padres separados dejan al hijo en lo afectivo y lo económico), fracaso escolar (madre y germen de grande problemas de identidad y sensación de inferioridad con el grupo de pares infantiles y juveniles), violencia familiar. A esto hay que agregarle los problemas de dificultad de integración laboral. Pensemos que hoy 1.300.000 jóvenes no trabajan ni estudian. En los últimos 15 años el 40% de los jóvenes tuvo dificultad para encontrar trabajo.

A una sociedad incierta en el amparo afectivo se le agrega la incertidumbre del futuro en lo laboral; germen también de identidad y fundamentalmente de autoestima. El joven “ invisible” y naufrago queda fuera de todos estos circuitos identificatorios. Solo le queda la calle y el grupo de pares. Las esquinas, las pandillas, los grupos barriales, las diversas ¨hinchadas¨ de fútbol son los marcadores de identidad en donde el kiosco es la nueva catedral prestigiada y el boliche o la bailanta los lugares de ocio buscados. Reflotar la escuela, formar profesores, capacitar a los lideres juveniles de la propia aula, formar profesionales que sepan actuar sobre el profesor, el joven, los padres. Visitar la casa de los padres para ayudar frente a la violencia familiar. El objetivo es socializar hacia la calidad de vida desde lo microsocial. Hoy todos se ocupan de lo macrosocial: producto bruto, déficits fiscales, tasas de inversión, etc. El retorno a lo microsocial es la clave en el desarrollo de una comunidad.

La eco-ternura es lo fundamental. Pensar en el recreo de la escuela parecería no importante aunque desde ahí se gesta, buena parte del futuro de una persona.

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