LA OTRA GRIPE A

LA OTRA GRIPE A

“El horizonte del hombre es la cura” (cuidado de sí  como apropiación de sí mismo)

M. Heidegger

Estuvimos mostrando distintas formas de morir anticipadamente  ya que eso es el drogarse como estilo de vida: la entronización de la muerte. La  desmesura, el no “poder parar” haciendo del placer la posibilidad- imposible de  conseguirlo sin límites y sin ninguna consecuencia evidenciable en nuestras  vidas (ilusión omnipotente que se desvanece permanentemente) y por fin  la imposibilidad  de tramitar duelos y transiciones que son el desafío constante de nuestro vivir;  son algunas de las anécdotas clínicas que todos los días vemos en nuestros  consultorios.

Hoy vamos a ver otra categoría importante de muerte  anticipada: no poder hacernos cargo de nosotros mismos. Pareciera existir en  muchos de nosotros la ilusión omnipotente que Otro se tendría que hacer cargo de  nuestras vidas. El cuidado debe pasar por otros y debe ser de otros: los médicos, los padres, poderes  celestiales, etc. Vieja creencia infantil .La gripe A nos muestra  paradójicamente como el  hacernos  cargo de nosotros mismos es el principal cuidado.

Hacerse cargo de nuestro sí mismo o sea de nosotros mismos es  la tarea central de nuestras vidas. Así surge la subjetividad, la vida personal;  la intimidad es nada más y nada menos que una apropiación de nosotros mismos.  Nuestro sì mismo es una totalidad. El cuerpo forma parte de esta totalidad.

Con la gripe A y con esa otra gripe A epidémica que es el paco  por ejemplo se habla mucho del sistema inmunológico – defensivo del organismo y  del cuidad de nuestro organismo que es un continente de células con múltiples  funciones sistémicamente articuladas. Somos miles de células en organizaciones  cada vez más diferenciadas que algún día morirán pero que morirán antes y  anticipadamente si no las cuidamos o sea si no nos apropiamos de ellas como  nuestro sí mismo más profundo. Lo mismo sucede con nuestro sistema inmunológico;  éste también depende de cómo nos cuidemos o sea de cómo nos apropiemos de él.

Continente celular y sistema inmunológico son guardianes de la  vida pero ésta depende de una apropiación subjetiva o sea amorosa de nosotros  mismos.

Hoy la gripe A con la fase 6 de de propagación del virus H1N1  nos muestran la vigencia de los cuidados del sistema inmunológico. La  alimentación sana, el no drogarse, el uso medido del alcohol, la actividad  física, el descanso, el límite y el control del stress crónico son elementos  protectores frente a los virus y bacterias. La dieta y la no ingesta de tóxicos  condicionan los mecanismos de defensa del organismo. Los excesos crónicos dañan  la inmunidad. Vivimos rodeados de virus y bacterias pero también todo depende de  la fortaleza de nuestro sistema inmunológico que paradójicamente también depende  de nosotros mismos y de nuestros cuidados.

El adicto en este caso y esto lo observamos diariamente en  nuestro consultorio liquida cotidianamente sus defensas. Es un “morir antes” y  máxime cuando aparece el Sida que lo marcará con una inmuno-depresión de la cual  tendrá que cuidarse de por vida. Otra vez la palabra es cuidarse o sea  apropiarse de nosotros mismos en este caso aceptando nuestra enfermedad; base  ésta fundamental para seguir viviendo con la ayuda que hoy nos proporciona la  medicina con la dedicación anti-retroviral. La aceptación es un hecho clave en  el Sida, aceptación que es apropiarse de este ser que somos hoy con el Sida para  seguir viviendo con la mejor calidad de vida posible. Si no aceptamos el Sida  anticipamos aún más nuestra muerte.

También sucede lo mismo con el cuidado de nuestro continente  celular que somos. Si  no aceptamos  y no nos apropiamos de este ser que somos como cuerpo también aparece la muerte  anticipada. Las células, todas, están programadas para morir pero nuestros  des-cuidos pueden hacer que mueran antes. El proceso de muerte celular se llama  apoptosis. El organismo todos los días mata células alteradas o cancerosas; pero  hay ciertos hábitos de vida ( el drogarse por ejemplo ) que aceleran el  envejecimiento de células sanas y anticipan su muerte . Se promueve la oxidación  del organismo y esto lleva a la muerte celular.

Toda la prevención de la apoptosis celular está basada en la calidad de vida: manejo del  stress, cuidados alimenticios, no drogarse, actividad física, etc. Todo esto  parecería funcionar como un “secuestro” de los radicales libres (elementos de  oxidación y envejecimiento celular) para dificultar y enlentecer la apoptosis o  sea la muerte celular.

La apropiación de nuestro sí mismo para poder tener intimidad (identidad) es también cuidar nuestro  archipiélago celular y los sistemas defensivo- inmunológicos.

Creo que la gripe porcina de la cual afortunadamente tanto nos  cuidamos debería hacernos pensar en muchos de nuestros descuidos cotidianos. La  otra gripe A es el paco en nuestras barriadas que mata y deteriora más que  aquella. Con el paco la apoptosis celular y el daño al sistema inmunológico es  cotidiano. La muerte también.

Ojala se utilizara para el paco, el tabaquismo y las drogas en  general el mismo cuidado social y el mismo marketing preventivo que se utiliza  para la gripe.

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