Sobrevivientes

Sobrevivientes

» … El mundo al que penetramos al nacer es brutal y cruel y al mismo tiempo de una belleza divina…»
C. Jung- Recuerdos y pensamientos- 1971 .

«Sos un sobreviviente» le dije a Jorge y remarquè con lo siguiente :» la mayoría de Uds. son sobrevivientes». Dialogando con residentes en una comunidad terapéutica comentábamos las historias del homicida de Nahuel  (muerto fusilado la semana anterior a la salida de un boliche de Flores) amigo de Jorge. Al tratarse y empezar a resolver sus problemas de dependencia a las drogas y su situación existencial de cara al futuro ya que es un padre joven se desprendió de esos grupos que brillantemente Maffesoli denomina «nómades» de las grandes ciudades .»Matute no era asì» (el supuesto asesino de Nahuel) , me decía Jorge ; pero «es que empezó a consumir y la droga lo llevò a todo «. Se unen en todo esto la masacre cotidiana del consumo en adolescentes con la reyerta entre bandas . «Toda la ciudad està dividida por bandas» me dicen los demás. Parque Avellaneda y el Barrio Copello (V.Lugano) son los campos de la batalla. Mañana pueden ser otros: «..es que en Copello hay mucha sustancia (drogas)».

Parecen ser tiempos en donde se une lo trágico con lo sublime siguiendo a Jung ; vivir es asumir esta realidad que Michel Maffesoli hábil y sabio retratista europeo de las crisis juveniles de hoy lo piensa de esta manera :»…el teatro del mundo , simultáneamente a los juegos circenses y a otras diversiones presenta poco a poco las diversas crueldades, epidemias y otras tragedias que sufre la naturaleza humana …en suma cuando no es el hambre lo que nos mata , es el aburrimiento o la desesperanza..»(El nomadismo -FCE-2005). Se unen paradójicamente situaciones contradictorias ; ya Goethe veìa en las paradojas signos de culturas que morìan y otras que nacían.

El dìa de Jorge comenzaba con la caminata por los barrios. Mucho consumo desde el inicio de la mañana , y la  cerveza como condimento. La escuela y el trabajo son en ellos experiencias débiles. No han tenido en ellos una incidencia valorativa fuerte . La familia no puede frenar o limitar el potente juego de la seducción que ejercen tres fenómenos : el consumo de sustancias que les va creando una localidad alucinatoria y violenta alejada de la realidad , la fuerza de los grupos tribales de cada barrio que le brindan una identidad alienada pero identidad al fìn y las lealtades que van adquiriendo con los demás y que los van sobornando y obligando cada vez màs a conductas màs arriesgadas. Los padres cuando están asisten atónitos a esta potencia de lo nuevo y marginal que es mucho mayor a la de ellos mismos . Las instituciones (la escuela, las instituciones de la cultura y la palabra en general ) son débiles para enfrent ar esta nueva trama de poderes que se dan en los barrios. Mientras tanto  el camino diario de nuestro «homo viator» (viajero y caminante ) se va transformando ; «fierros», alianzas negativas con adultos violentos, pertenencia a «barras bravas», tareas que hay que realizar para jefes.

«Tenìamos un imàn para andar con gente mala…»; me dice uno de ellos. » L a junta es fundamental». Esto es lógico, pienso, ya que la adolescencia es el encuentro con el grupo de pares e iguales para trascender la vida familiar y entrar, asì,  en un escenario social mayor.  Si las familias por diversas circunstancias incidieron poco en la educación infantil el escenario para que este contexto   negativo actue es  alto.  La normativizaciòn tìpica del  paso de la adolescencia a la juventud que es el estudio o el trabajo està absolutamente relativizada  en estos muchachos. Ademàs el estilo de vida que llevan los va jubilando precozmente . Son viejos jóvenes no solo porque el consumo de sustancias envejece su sistema nervioso (las drogas son un factor degenerativo de las neuronas) sino tambien porque la falta de contactos gratificantes y tìpicos de esa edad (nuevos grupos, cultura, arte, estudios, amores fructíferos ) los va marginando cada vez  màs. Entonces van viendo con tristeza o a veces con resentimiento como sus antiguos compañeros infantiles van avanzando en la vida y ellos están estacionados o en una marcha regresiva hacia los «infiernos» de su existencia y enfrentándose co n «demonios» interiores que no pueden vencer.

LA TIERRA PROMETIDA

En la  vida errante barrio por barrio hay un intento fallido de encontrar «otro lugar». Caìda la escuela , la familia y las instituciones en general hay una búsqueda pero la llegada es el encuentro con el vacio y la tragedia. En la historia de la cultura siempre el viajero busca otro lugar . El encuentro con el Gran Otro. El viaje siempre es algo iniciático . Existir es movimiento , ruptura , partir, lo lejano  …salir de sì mismo …abrirse a otro aùn transgrediendo. Nuestros jóvenes salen del encierro vacio de la infancia al cementerio anticipado de las drogas y las bandas.

En el exilio bíblico hay una búsqueda de una tierra prometida, Cristo mientras tanto canoniza la necesidad de otro lugar diferente al del mundo; los indios guaranies estaban en la  continua bùsqued de la «Tierra Sin Mal» ya que toda residencia era solo una pausa para llegar a otra localización mejor. En nuestro caso  la búsqueda de nuestros jóvenes a través de la droga es llegar a la «Tierra con Mal».

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