CONDENARNOS

CONDENARNOS

“ …los pacientes que tienen un daño frontal por el consumo de drogas pierden la capacidad para tomar decisiones y fracasan reiteradamente “

(trabajo personal Congreso Univ.Nac.del Litoral 5 y 6 de Mayo 2011)

Siempre   me interesa  la pasión de los pacientes en autodestruirse. Sus vidas se van transformando en una repetición continua del fracaso. Uno tras otro. Se van condenando progresivamente. Así consumen hasta el límite para llegar a la sobredosis, dañar las estructuras cerebrales más evolucionadas comprometiendo, quizás para siempre, su lucidez o por último llegar a la muerte misma buscando un goce químico que en realidad ya luce lejano y perdido en el tiempo pero intensamente buscado a pesar de que es el vacío y la melancolía la respuesta. Vemos pacientes que se van abandonando a la muerte. Es que tratar de ir a un más alla del placer con fetiches químicos buscando un goce infinito es el encuentro con lo finito o sea el fin de nuestras vidas. Cuando nos pasa esto nos vamos abandonando. Quedamos a expensas de una sustancia (hay miles así en la Argentina). De eso viven los “dealers” y la variedad de distribuidores de sustancias químicas o no químicas. Nos vamos aniquilando como sujetos.  Esta aniquilación està ligada a la huída; vamos huyendo de todo y de todos.  No estamos ahì cuando, precisamente una de las características del hombre es estar ahí, no huir, asumir, responder a lo que la realidad nos demanda. Así huìmos en primer lugar de nosotros mismos, de nuestros deberes, responsabilidades, de las circunstancias cotidianas que nos interpelan. Trabajo, familia, hijos, amigos se van abandonando como cruel metáfora de un sujeto que ya se abandonó y que quedó a expensas de algún Otro que lo domina : sustancias, dealers, etc. Es sugestivo que para el adolescente consumidor el distribuidor es un “capo”, es un “ídolo”. Idealiza e idolatra a aquel que distribuye un placer cada vez más lejano pero precisamente por ello compulsivamente buscado y que a la vez es fundamentalmente muerte. En la escala de valores subvertidos se somete a un Amo mortífero que le cobra , fia o presta a cambio de una amenaza constante (basta recordar anécdotas que nos cuentan los pacientes de lo que deben soportar cuando va a comprar drogas). Sobre esto Agamben nos dirà:”…el masoquista se apasiona por la propia pasividad y llega a abdicar de su propia condición sometiéndose íntegramente a otro :el sàdico» (Giorgio Agamben – comunicaciones sobre los campos de concentración  de Auwchitz-2001)  . Asistimos a un vaciamiento del sujeto, ya no actua; se deja actuar sometiéndose . La primacía del sujeto es el acto. El esclavo es actuado.

AUTOSECUESTRO DE JOVENES
Jorge consume desde los 13 años. Abandona el secundario. La cocaína lo subyuga y lo esclaviza. Deja amigos. Vive solo . Se aleja de la ciudad. Escucha voces que le murmuran , tiene pánico cuando està en la calle. Se encierra en un campo. Su único contacto con lo urbano es la compra de sustancias. Progresivamente se va degradando , solo, autista y sin salida. Asì transcurre de clínica en clínica o sea de desintoxicación en desintoxicación ante un esfuerzo desesperado de sus padres y de lo que queda de èl . Pero la desintoxicaciòn es solo “un lavado” , es una maniobra de resucitación necesaria pero estéril. ¿ Que le pasa a èl ¿ .Esta pregunta parece estar ausente ya que solo se va a lo biológico y nada sabemos de la humanidad de ese ser humano . Que nos sucede que tanto èl como miles hoy en la Argentina eligen (¿?) ausentarse, abandonarse , enloquecerse progresivamente , morirse joven.
Hay variadas reflexiones que nos podemos hacer sobre la familia en la actualidad o  sobre el contexto tan estimulante al consumo pero hoy me voy a referir suscintamente al consumo precoz ya que la “adolescencia es el principal semillero de las adicciones “(Manual de adictologia Ars Mèdica 2009) . A menor edad de iniciación en el consumo de alcohol y drogas aumenta en el tiempo la gravedad y la duración de la enfermedad adictiva. El consumo en edades puberales es una epidemia en la Argentina y precisamente en momentos evolutivos en que el cerebro y todo el sistema nervioso en general està en plena evolución (culmina la maduración a los 25 años aproximadamente).  El lóbulo frontal del cerebro –marca distintiva de lo humano frente a los simios-es lo primero que se resiente comprometiéndose la educación de los jóvenes , el aprendizaje, y la capacidad para pensar y salir de un ya tiránico para proyectar un futuro de acuerdo a metas. Asì empieza la esclavitud de un sujeto que suplanta la libertad por el automatismo de la compulsión. Las drogas y el alcohol desde temprana edad secuestran las motivaciones y generan una miopía del futuro. El placer solo se va a conseguir drogándose(cuando alguien llega a depender de las sustancias) y ya nunca màs con el sexo, el arte, la cultura, los encuentros . Estas son miserias frente a la promesa vana del drogarse. Asì nos vamos condenando.

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