EL CLUB DE LOS 27 AÑOS

EL CLUB DE LOS 27 AÑOS 

“…Kafka nos dice que con cada bocado de lo visible se nos tiende un bocado de lo invisible; en lo inmediato invisible está la experiencia de ser uno mismo»

DR. ALFREDO PAINCEIRA – ANALISTA –Trabajo: ¿Qué ES LA VIDA?

Es en lo invisible donde nos captamos y encontramos con nosotros mismos. Hoy es lo visible lo que vale. Fetiches ilusorios como drogas, objetos , etc . Fetiches prestigiados .Son los nuevos becerros de oro , antaño apareciendo en la Biblia ,y que hoy adoramos. Aquellos que Moises desterró pero que su hermano Aaron impuso a su pueblo en el desierto mientras él iba al contacto con lo invisible o sea la inmaterialidad de la Ley. Letras. Espiritu frente a fetiches. Con estos nos alienamos. Nos extraviamos. La droga es el” fetiche de onda” pontificado para que se convierta en un elemento más en la venta de las góndolas de la post-modernidad. Todo para que los futuros esclavos sean libres. Paradojas de hoy que llevan a muertes tempranas.

Amy Whinehouse, ,cantante reconocida de la musica “soul”, murió de sobredosis de drogas. La muerte de una figura pública y publicada en primera página parece más muerte. Máxime cuando el ídolo opera como un verdadero ideal identificatorio para millones. Ingresó al “club de los 27” o sea de aquellos que no pudieron superar esta edad ; Jimmy Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison , Kurt Cobain. El abuso de drogas jugó su papel. Hoy hay miles que no llegan a los 27 siendo no tan públicos ni sus muertes publicadas.

Sin embargo las drogas cautivan aunque aseguran la sepultura del cautiverio. Idolatrada como el paraíso de la libertad es solo la marca del vacio , la angustia y el agujero melancólico de la abstinencia. Hoy se dice que el fenómeno de la drogadependencia solo se puede entender desde la abstinencia. No es la supuesta plenitud del “pico” de placer nunca jamás vuelto a lograr. La marca fundamental parece ser el “cráter” del dolor de no tener las sustancias ahora y ya. Así de a poco la “máquina “ de consumir nos asegura nuestro propio “infierno”. Esto los medios lo llaman sobredosis. En realidad es el universo de la condena, del auto-sacrificio.

En la sociedad del espectáculo muchas ves no miramos ni escuchamos la muerte de miles (física o transformándose en vegetales) . Amy luchaba desde hace años para rehabilitarse .En uno de sus últimos recitales en Belgrado fue abucheada por el deterioro de su conducta que le impidió actuar .Es casi la estación final de la dependencia a las sustancias: fracasos laborales, sentimentales, caídas orgánicas , mentales y espirituales. Avance final de la auto-ejecución.

EL TRUCO LOGRADO

Siempre me pregunto porque engañan a millones las drogas y el consumo de sustancias en general. En realidad el consumo es un “truco” cuyo espacio de actuación se da en el propio cerebro : los estupefacientes imitan los mensajeros químicos naturales del cerebro. La marihuana y la heroína tienen una estructura similar aciertos neurotransmisores que el cerebro produce de manera natural. Esta semejanza permite a las drogas “ engañar” a los receptores cerebrales. Otras drogas como la cocaína pueden hacer que las células nerviosas liberen cantidades excesivamente altas de neurotransmisores naturales como la dopamina (marcador del placer). Se genera así una euforia artificial. Imaginamos ser lo que no somos pero creemos que somos. A medida que avanza la ingesta aparece de una manera imperativa la necesidad reforzada de volver a consumir para huir de la abstinencia. Cada vez hay menos dopamina en el cerebro y cada vez se necesita más estimulantes para producirlas. Es el fenómeno de la tolerancia: cada vez se necesita más para lograr lo mismo que está grabado en la memora del placer. Pero a mayor cantidad menos se consigue. A medida que progresa el consumo aparece la otra cara: la depresión crónica del cocainomano.

De ahí a lo que le pasó a Amy hay un solo paso. Detrás de lo visible hay un hueco invisible como vacio que se hace presente a través de la muerte. Una vida que no pudo ser vivida.

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