PESTE BLANCA IV

“…Esto es el elixir de la vida”

(sensación de E. Zola, célebre escritor, al probar un vino con hojas de coca-1864)

Ya no es lo mismo, el elixir de la vida se transforma prontamente en una ruta a los senderos del delirio y del deterioro. Los estudios científicos son claves y determinantes. Pero siempre quedará una lucha inconciliable entre la búsqueda de la magia a través de la química y los datos objetivos de las consecuencias. Se describe la demencia por cocaína o sea el deterioro irreversible a nivel cerebral y cognitivo por el efecto reiterado de esta sustancia. A fines del siglo XIX el Prof. Magnan describe el “delirium tremens” en los dependientes a la cocaína (alucinaciones táctiles, auditivas y sensaciones de pánico que pueden llevar a la muerte por el miedo que generan). En 1923 se realizan las primeras experiencias en animales en Italia en donde perros y conejos consumidores tenían lesiones en los vasos sanguíneos, hemorragias cerebrales, daños en los riñones y en las células cardiacas.

Mientras tanto en el primer tratado “Sobre la cocaína “(1926) H.Meier desde la Univ. de Berlín mostraba el impacto de esta sustancia sobre las conductas sociales y en el desencadenamiento de la antisocialidad .Distingue tres categorías: a. delincuentes que usan cocaína como estimulante para ejecutar fríamente actos ilegales ; b. las víctimas de los “dealers” y/o traficantes (mujeres y niños) para tareas de distribución o de intercambios sexuales   (redes de prostitución o de pases de drogas); c. consumidores que se han vuelto violentos y paranoicos por el consumo crónico de sustancias y ejercen fríos actos amorales. Las drogas en este último caso desencadenan una “fisura” de la personalidad (disociación).El paciente empieza a ser diferente y comete acciones que nunca antes había realizado. Estas reflexiones de Meier tienen una gran actualidad y una de las concausas del delito es el incremento de consumo de drogas. Las reflexiones posteriores (principios de este siglo y fines del siglo XX) sobre el papel del lóbulo frontal (centro llamado de la civilización y de la anti-barbarie) confirman estas evidencias que surgen desde los consultorios y desde las prisiones.

Surgen rápidamente legislaciones restrictivas y al mismo tiempo se genera una lucha moral y educativa en toda Europa (escuelas, medios de comunicación) que llevan a una baja notable del consumo de drogas. Se hace cierto aquello que se menciona en los estatutos de Unesco:”…en la medida que la guerra se inicia en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres que debe ser combatida”.

SE ABRE LA CAJA DE PANDORA

Cambian los tiempos surge el narcotráfico como industria potente y al mismo tiempo la tecno ciencia y la nueva cultura del espectáculo se anuncian con fuerza .En los 70 en los campos de la Universidad de Berkeley los alumnos y los profesores en las fiestas llevaban pancartas con la siguiente leyenda: “ ..la vida gracias a la química”. Cambios culturales que se anuncian en el “Dios ha muerto” de Nietzsche y en “..el Padre está muerto “del Mayo Francés. Caen referencias; entonces quedamos todos huérfanos cuando ruedan lo sagrado y la referencia paterna. La crisis de la familia lleva a abandonos y dolores afectivos con resentimientos y venganzas que son un verdadero “veneno” del alma. El consumismo en la cultura de fetiche de los objetos intenta llenar estos vacios en donde la cultura de la publicidad y del marketing prometen llenar vacios. El juego adquiere dimensiones industriales con grandes empresas internacionales que sirven para reciclar y “lavar” los mismos activos de la droga. Así el ser humano, sujeto responsable, pierde esta calidad distintiva y se transforma en un objeto apetecible de la industria de la alienación colectiva.

WOODSTOCK

La droga empieza a ser noticia dentro de la industria de las noticias. En muchos casos se alaba el consumo y el movimiento de aceptación social del consumo comienza .Ya la revista de rock y cultura “pop” Rolling Stone publicó en 1971: “un mensaje urgente en la caldera, un dolor en la nariz”. Este artículo sobre cocaína sostenía que la nueva droga era ya responsable de “de destruir el nombre de algunos grandes músicos”. Se habla del concierto de Woodstock (1969) como un “fumadero” de marihuana y tomas de ácidos para estar “puestos”. Concepción cerrada. Era un nuevo espíritu de época el que se anunciaba .Con claros y oscuros evidentes. Ruptura iconoclasta con lo pasado, incluso, a costa de “morir” en el intento. La Guerra de Vietnam se cernía sobre la familia americana con sus olas de críticas y muertes. Se anuncia la caída de la Sociedad Industrial y la entrada de la tecno ciencia con su mundo globalizado del sonido y la música .La voz de los padres y los abuelos ya no era tan audible. Empieza la sociedad “líquida y gaseosa” que describe magistralmente Bauman. Caen las referencias pétreas y estables. Aparecen otras voces. Más fuertes y de gran prestigio. Se enseña a vivir bien. Quizás no a “saber vivir” que era el Ideal de los Griegos. La “blanca “empieza a reinar. Se abre la caja de Pandora con sus males por doquier pero como refiere el mito con la esperanza como final del ciclo. Malestares que si los sabemos leer son la esperanza de un cambio hacia la autenticidad.

DR. JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR DEL INSTITUTO DE ESTUDIOS SUPERIORES- GRADIVA- EN ADICCIONES Y PATOLOGIAS DEL DESVALIMIENTO SOCIAL

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