LA REVISTA DISLOCADA

“…solo lo que ha sido raíz , tendrá mañana”

Poeta Luis Rosales (España). Premio Cervantes 1982

Muchos días tengo una confusión con cierta angustia cuando estoy  ante jóvenes consumidores o con  severos trastornos de conducta. Ellos están,  por supuesto,  con su desafío y oposicionismo como  la barrera que colocan ante un mundo que consideran  hostil y que además le dio poco (quizás tienen razón) y con el cual tienen, en parte , una actitud vengativa. El  verdadero dilema, ahora lo empiezo a comprender en mi, pasa porque necesitamos ayuda para enfrentar estos problemas; los padres son fundamentales pero es incierta su presencia. ¿Dónde están? ; esta confusión y angustia es la misma que habrá sentido el adolescente durante muchos años en la infancia y actualmente. La enfermedad adictiva en los adolescentes así como sus trastornos de conductas parecen ser una convocatoria. Un llamado. A veces son voces que gritan en el desierto.

Recorro la historia de estos pacientes y me encuentro que son familias dislocadas. No hay “locus” o sea lugar posible. Locus en latín es una posición fija que nos brinda una cierta identidad. En biología es un marcador como posición fija en un cromosoma. La conjunción ordenada de “locus” genera el mapa genético y nuestro carácter biológico que nos identifica ante otros. Ahora entiendo más, nuestros pacientes como yo mismo, nos encontramos como “turco en la neblina “ (siguiendo el dicho popular). Sin “locus” (o sea posiciones) no hay identidad posible. Esto explota en la adolescencia que es el momento de consolidación, precisamente de la identidad.

Un terapeuta avezado como lo es el Dr. Bernstein al escuchar mis reflexiones me ha ce recordar al célebre programa radial de la década de los 50 hasta mediados de los 70 “La revista dislocada”. El éxito se prolongó debido también a la iniciación de la radio a transistor Spica  . La radio estaba en cualquier lugar y nuestra “oreja” era el testigo privilegiado de una voz en el éter. Era el imperio de lo caótico que daba lugar a risas. Las tandas eran hechas por los propios cómicos generando una nueva cultura publicitaria. Porcel, Delfor, Locatti, Calabro, Balá etc., empezaron a formar parte de nuestras casas. En una época rígida, pero segura, y le dieron al chiste la dimensión de lo creativo pero también de lo caótico. El “ deben ser los gorilas deben ser “ (canción luego popularizada y que vendió 600.000 copias en una semana )en tiempos furiosamente antiperonistas  ; la palabra “anatómico “ creada por ellos en un momento que no se podía nombrar la palabra calzoncillos por radio , eran algunas de sus innovaciones .  Llamaban en  un sketch  “hormiga negra” al Alm. Rojas. Mostraban un nuevo tiempo que se avecinaba en donde frente al caos de la caída de ciertas normas sociales y familiares como producto de nuevos ciclos productivos y culturales  nos quedaba la creación. El humor era una forma de creación posible. Por eso fue un éxito transmitido prácticamente en cadena nacional  por tres radios, a auditorio lleno y con calles cortadas por la gente que se agolpaba para escucharlos en vivo. Mientras tanto el problema de nuestros pacientes es donde encontrar lo creativo y  como no sucumbir ante lo destructivo.

¿Donde están?

Nuestra familia, la de ellos y quizás también la nuestra, está dislocada.¿ Donde está papá?.  Lo encuentro solo, y a veces, por el celular. Mamá trabaja.  Nuevos familiares se agregan. Familias  ensambladas (de nuevas uniones o antiguas de los padres) en donde los hermanos no se conocen y en muchos casos no saben cuántos son. Ahí pienso ; cayó la familia extensa (de varias  generaciones con el abuelo sabio como pacificador generacional), también la familia nuclear (padre –madre-hijo) que estaba contraída pero que era un marcador de identidad y de seguridad , entonces aparece la familia mono-parental (madre sola)  que enclenque y devastada lucha para mantener a sus hijos pero que sola y resentida transmite furia cotidianamente ante ese personaje ausente (el padre) a quien solo ve en Tribunales(mera formalidad sin ninguna eficacia de presencia afectiva). Entonces nuestros hijos quedan solos. En la calle encuentra “amigos cómplices “ .La droga es el refugio de su soledad vengativa ; hacia si en primer lugar y hacia los otros. Muchas veces también los padres consumen como sus hermanos . Se configura en esta Revista dislocada  una Familia dislocada. Que además es Familia tóxica ( la cocaína y el alcohol forman parte del paisaje cotidiano ) y también Familia traumática (ahí crece el incesto, los golpes, y todos los abusos inimaginables). El maestro vasco J. Elzo también habla , genialmente , de Familias nominales; pueden estar  pero no son …padres o madres . Solo cumplen un rol de proveedores…la heladera vacía o llena es el testigo melancólico de sus funciones.  La mesa familiar como vehículo Identificatorio no existe.

¿Vivir sin familia?

Pero nuestros jóvenes no pueden vivir sin familia y se juntan los débiles (de afectos e inermes de identidad) en clanes y Tribus. Surgen las tribus urbanas que colectan sus miembros de familias dislocadas, tóxicas, traumáticas y nominales.

Engels en su libro “El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado” alertaba “que la carrera de la riqueza encierra los elementos de su propia ruina …la disolución de la sociedad se yergue amenazadora” Auguraba un nuevo tipo de familia como renacimiento de la fraternidad de las antiguas gens. El Consejo de Europa en su estudio realizado sobre estos fenómenos alerta (2006)  :” la familia es el primer  núcleo de solidaridad de la sociedad y es más que una unidad jurídica, social y económica; es ante todo comunidad de amor “. Sigue diciendo que se “redescubre la familia como potencial ante la desocupación, las drogas y la marginalidad”. La falta de familias empieza a ser u n predictor de pobreza por la pérdida de redes de contención y de inserción social.

Familia deriva de “famulus” (grupos de esclavos al servicio del Jefe  de las gens), pero también de “a femore”(fémur) : hueso clave en la arquitectura corporal ya que sin él reptamos. También derivativo de  “fames” (hambre) ; nos dan de comer pero además un alimento afectivo y un orden diario. Las familias dislocadas no pueden cumplir con estos roles.

DR. JUAN A. YARIA –DIRECTOR DEL INSTITUTO DE ESTUDIOS SUPERIORES- GRADIVA- EN ADICCIONES Y PATOLOGIAS DEL DESVALIMIENTO SOCIAL

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