SECRETOS FAMILIARES 

“…todas las familias tienen uno o dos esqueletos en el vestuario…”

H.Stierlin –maestro en terapia familiar alemán

“Hijo, de eso no se habla” le decía un padre adoptivo a su hijo en el marco de una salida terapéutica. Ese “no decir” lo que todos sabían se refería a un hecho de la vida cotidiana del tratamiento que implicaba una transgresión familiar. Los apartados de la verdad de lo que sucedía debían ser  los terapeutas. El tratamiento fue abortado justo en el momento en que estaban empezando a aparecer historias “no dichas”. Toda la vida de esa familia estaba marcada por los secretos. Vivian  así. Desconociendo una parte de la realidad.

En casi todas las familias con severos problemas hay “uno o dos muertos en el placard”. Es un modelo de negación colectiva; todos en y el grupo familiar lo saben pero de “eso no se  habla”.  El que no debe saber algo queda segregado. Es un modelo de segregación.  Se transforma también en un modelo de negación colectivo. Lo que todos saben pero que no se debe decir. De hablarse existe la creencia que peligraría la continuidad del grupo familiar. Un hijo ocultado, la “dobles vida”, actividades “paralelas” que se ocultan detrás de una fachada de personaje social. Asi recuerdo que hace muchos años al rehabilitarse un paciente muy grave a las drogas y que hoy es un terapeuta se me acercó el padre, a quien nunca había conocido antes, y me confesó que había trabajado en actividades represivas y, llorando, me dijo que había torturado. Al poco tiempo murió de un cáncer fulminante. Luego de develar el secreto murió.

En los tratamientos de las personas con abuso de sustancias el secreto familiar es  un hecho clave .El Prof. M.Berstein lo ve como uno de los elementos que se repite . En muchos casos la intoxicación severa es una señal que nos permitirá analizar en familia lo que nunca se pudo decir (adopción por ej.). En otros casos cuando nos acercamos a develar secretos, como en el caso que citamos anteriormente, el tratamiento se interrumpe. A veces la propia familia nos solicita no tratar ciertos temas. Ahí condenan al tratamiento a ser meramente una “prótesis” que durará solo un tiempo. Inicia su carrera hacia la cronicidad. Cuando no se puede avanzar, por este límite familiar, solamente lograremos una desintoxicación  pero no se puede iniciar una verdadera rehabilitación.

LO DESMENTIDO

Existe un modelo de secreto que se mantiene incluso en varias generaciones y que está basado en tres ejes centrales: el origen, la muerte y el sexo. El origen  o sea de “dónde venimos”, la legitimidad o no de nuestra procedencia.  La muerte como secreto congrega a los hermanos muertos no dichos o  secretos de personas ya muertas  que participaron en hechos que la familia no puede mencionar (en nuestro país por sucesos históricos de los últimos años). Y por fin el sexo que convoca a negaciones de identidades sexuales de alguno de sus miembros. Los temas más comunes son el abuso sexual, la vida sexual de los padres o de alguno de sus hijos, los hijos ilegítimos , matrimonios anteriores, la adopción , la dependencia a las drogas, la enfermedad mental ; todos estos hechos necesitan ser callados pero hablan o se manifiestan de otras formas porque también el secreto familiar se transmite. Pesadillas, enfermedades de los chicos, dificultades escolares, traumatismos psíquicos, accidentes;  estos hechos empiezan a hablar por si mismos.

PASIONES FAMILIARES

La familia tiene una doble vertiente. Por un lado poder tener una familia es, hoy, una salvación  ya que la transmisión familiar permite que nos convirtamos en personas. Por otro lado la ausencia familiar, tan común en estos días, nos precipita a la “intemperie” afectiva y psicológica e incluso a la oscuridad moral. La calle es cómplice de lo más oscuro y el guión de las perversiones; el hogar remite al “fuego” protector y al amparo. Amparo vs. Intemperie. Pero al mismo tiempo la familia puede ser un”infierno” lleno de secretos, abusos  sexuales, tabúes, vergüenzas, muertes no dichas, infelidades, etc. Son secretos peligrosos que no se deben hablar. Esto es tóxico para un desarrollo evolutivo. De decirse existe la sensación que todo el equilibrio familiar se rompería. Eso lleva habitualmente a la segregación de un miembro que es el elegido para que ignore el secreto .En las adopciones esto es bien visible.

“Lo que es callado en la primera generación la segunda lo lleva en el cuerpo” decía la maestra francesa F. Dolto. Freud nos enseña:” lo que los labios callan conversa con la punta de los dedos y se traiciona con los poros”. Las lagrimas no derramadas se expresan en dolores vemos habitualmente. Cada uno de nosotros está habitado por 3 generaciones que nos preceden con un mínimo de 14 personas  que “hablan” y habitan en nuestro interior sin que lo sepamos conscientemente.  Los duelos no elaborados, los dolores ocultados, los secretos de familia y las lealtades familiares invisibles pasean sobre hijos y descendientes. A veces los hijos “pagan” culpas de los padres o abuelos. Se habla que en las familias existen las Leyes del Equilibrio y la Compensación: si alguien ha sacado provecho a expensas de otro puede pagar otro por ello con una pérdida equivalente para compensarlo; si hubo perpetradores sus descendientes pueden terminar pagando.

DR.JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR DEL INSTITUTO DE ESTUDIOS SUPERIORES—GRADIVA—EN ADICCIONES Y PATOLOGIAS DEL DESVALIMIENTO SOCIAL

 

 

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