SER ALGUIEN

“No voy a poder dejar la cocaína porque ya no existo ,la cocaína me va a dejar a mí”

relato de un paciente

Quiero “ser alguien” me dice Gabriel . Me sorprende como,  desde su voz ronca en una mañana que lo sacamos de la cama muy temprano para una entrevista,  surge un ser para mí desconocido.¿Donde está el “barra brava” de un club del conurbano  o aquel que bordeaba los pasillos de una villa buscando drogas?. Al otro día lo veo de vuelta y le pregunto por lo mismo e incluso la muestro mi sorpresa y alegría porque había empezado a ver otro Gabriel. Con la lucidez que estaba adquiriendo luego de muchas horas y días de terapia e internación en una comunidad terapéutica me dice mirándome a los ojos :”es que no quiero seguir siendo un adicto”. Para él ser adicto buscando , por ahí, los restos de drogas  era ser un” nadie”.

El trayecto hoy para muchos jóvenes alienados y expropiados por sus conductas adictivas es dejar el “nadie” que llegaron a ser a pasar por las transformaciones para ser “alguien “…y eso es a través de “algunos” . Hoy esos “algunos” son centros de rehabilitación que en realidad son lugares de habilitación de la palabra y de cuidados para que florezca la vida. Donde hay drogas para un adicto surge la muerte.

Esta historia es para mí una enseñanza de la realidad de muchos jóvenes que solo necesitan un empujón vital para que sus resortes vitales (al decir de Ortega y Gasset) se expandan. Las drogas son lo contrario a esta expansión de la vida. La constriñen como en el caso de Gabriel a los pasadizos de una villa o a las locuras de una “barra brava”.

Con las drogas me decía “borro la cinta”. Aparecía el otro, el “nadie”. El viaje con pastillas y alcohol me invitaba a la locura y “me agarraba a las piñas” Hasta me olvidaba donde había dejado el coche.

LOS DUENDES

En Rosario Delia me contaba que el paciente que se transformaba en buscador de drogas era como un “duende”. El dicho “ah…no seas duende “ es común. ¿Que es un duende para la terminología de los consumidores rosarinos afectos a buscar en los bunker su dosis diaria ¿.

Así  Delia me lo cuenta  “…algo que no existe y que busca lo que es un resto…de drogas”. Estas definiciones son casi filosóficas. Buscan restos, son nadies y ellos mismos en este estado son un resto. Lo que sobra, lo sobrante, el descarte. Han perdido la potencia de la libertad. Recuerdo en este momento experiencias que viví en el Nida (Instituto de Drogas de USA) cuando observe los trabajos con ratitas adictas y vi la urgencia y la hipermovilidad por encontrar la dosis. Ellos las llaman “seekers” o sea buscadoras o solicitantes.

El duende es una criatura mitológica descripta como un “humanoide”; personaje ficticio del folklore popular que es un “duen  de  casa “o sea en la etimología un “dueño de casa”. Se apodera de las personas que creen en los duendes. Los encanta…los habita dice la mitología. Son equivalentes a fantasmas. Se los llamaba la “gente pequeña” o los “gnomos”. Son invisibles, vuelan como los espíritus pero no son espíritu porque comen y duermen.

LA GENETICA Y LOS “NADIES”

Hoy hay estudios sobre la genética de las adicciones especialmente sobre los genes de la saciedad. Tenemos, permítanme esta licencia,   un “llamador “biológico acerca de cuándo frenar los distintos impulsos (alcohol, comidas, drogas, juegos) . Cuando hay un desorden o sea cuando consumimos sin freno todo el circuito que rodea el gen que son distintas proteínas queda alterado modificando   la expresión genética y así se dispara la falta de freno. En lo humano nos vamos transformando en “nadies”…duendes…gnomos. Expresiones  mitológicas que aluden a como quedamos adueñados por los intrusos.

El trayecto no solo es dejar de drogarse sino como pasar del “nadie” al “alguien” a través de “algunos”. Es una aventura existencial y el estudio de la novela existencial de cada uno. Para eso debemos dejar el consumo; garantía necesaria para empezar a ser “alguien”.

DR. JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR DE GRADIVA-REHABILITACIÓN EN ADICCIONES

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