SUICIDIO EN CUOTAS

 “…si no me detengo sé que voy a morir “

últimas palabras de P.S.Hoffman actor americano muerto por sobredosis al sitio MTZ-3 de febrero 2014

Todos pueden ser Hoffman. Ambulancias presurosas con pacientes derivados luego de accidentes físicos por consumo. Padres y Jueces ansiosos por jóvenes ligados a bandas y/o viviendo en los pasillos de villas o en los tugurios de las sustancias. Todos angustiados  y en rescate. Son todos rescatistas de alguien ya…en el precipicio.   El paciente no sabe qué le pasa. Quien es él?  ¿Que hizo ¿Ha perdido la dimensión esencial que recobrará con un buen tratamiento : pensar en sí mismo y pensar en general. Sufrientes que llegan. Quisieron buscar el placer como le prometían las góndolas de los vendedores y propagandistas de las drogas y se encontraron con sus  cuerpos mutilados y dolientes. Ya casi sin memoria para la vida, pero, sin embargo  con la memoria del consumo todavía muy activa. Quedaron entrampados en esa” lucecita” de un placer que ya va a venir… porque es cuestión de saber manejarlo. Vieja ilusión omnipotente  del consumidor. Mutilados y dolientes aún piensan que ese placer ya va a llegar. Trampas de la memoria de las drogas “impresas” a fuego en zonas del cerebro. Es que falta el golpe final …que es la muerte misma. Vienen a tratarse o, como dice un amigo rehabilitado (hoy terapeuta), solo quieren renovar el crédito para seguir.

Acoger el sufrimiento es nuestra tarea. Vienen sufrientes a nuestra consulta . El consumidor de drogas está en un paso previo a ser un mensajero de la muerte misma. Hay dos luchas eternas en el hombre que se pueden describir como una lucha entre la Vida y la Muerte, Eros y Thanatos según los griegos y Freud. No son metáforas. Son realidades. Drogarse es, de alguna manera, un suicidio diferido…en plazos, en cuotas.

¿Que le pasa a un paciente que llega a Gradiva, que es  donde yo trabajo? . Parecería estar  en la estación previa al triunfo de la Muerte misma. Ante el sufrimiento una de las salidas posibles es huir. La droga es hoy una huida prestigiada. Sufrir…sufrir… hasta encontrar el “porro” salvador…o el “polvo blanco” que nos ilumina… o el liquido “quitapenas”. Pero todo esto falla . Son solo  prótesis  mutilantes .

La vida empieza a triunfar cuando el paciente acepta  un tratamiento. Un paciente sabiamente me decía…” yo aceptaba que estaba enfermo pero al mismo tiempo no aceptaba que podía tratarme” . Aceptar la enfermedad en él y no el tratamiento era el triunfo de la impotencia y la condena. Se sentía derrotado. Las drogas en su última etapa nos convencen(es casi una persona dentro nuestro) que ya estamos entregados. La impotencia va de la mano con la condena . Edifica su propia inmolación mientras no puede dejar de buscar “dealers” y sustancias.

En términos analíticos ha desinvestido el mundo luego de muchos traumas y sufrimientos. Ha retirado progresivamente fuerza vital, encantos, alegrías, proyectos, ganas de vivir. Lo trata de investir huyendo del sufrimiento mismo con las drogas….prótesis mutilantes al fin . Salidas imposibles pero posibles por un tiempo. Rodeado todo esto de una parafernalia de boliches, contactos o en la más cruel soledad de una habitación. Las drogas resultan ser el peaje para huir del sufrimiento. Más temprano o más tarde descubre nuestro estimado paciente que ese camino lleva al precipicio. El agujero del vacío y la nada que anuncia el sufrimiento desembocará en otro agujero sin salida.

PARAR LA MUERTE MISMA

La primer estación para recuperar a la vida misma es un espacio terapéutico . Presencias válidas . Operadores del espíritu , la psiquis y el cuerpo que transmitan vida. Los técnicos no sirven para tratar padecientes por las drogas. Técnica más oferta de deseo y de empatía Si.  Ahí ya empezará a hablar de sí mismo  o de los otros. Ejercicio ya desconocido…usar el lenguaje en lugar de la química. Llorar; ese viejo hábito de lo humano ligado al reconocimiento y en la búsqueda de un otro que acoja ese inicio de humanización.

Luego aparece en escena la historia misma de su vida . Elidida , disociada . Historia de la cual se huye. Y al fín narcotizada . Infancia, roles de papa y mamá , hermanos y los complejos conflictivos con ellos.  Amores. Desilusiones; pero al final es la historia de una familia lo que emerge.

EL CONJUNTO FAMILIAR

Ahí me pregunto  porque  él está ahí, frente a mí  ya que son varios los que tienen problemas de drogas o problemas de salud mental . Hoy un terapeuta necesita tratar conjuntos adictivos o, mejor dicho, conjuntos sufrientes. Padres consumidores. Abuelos también. Algún hermano. Al  querer y desear tratarse veo , al mismo tiempo, dos realidades ; por un lado es el más fuerte porque se atreve a un cambio pero al mismo tiempo es el más vulnerable porque llegó a las puertas mismas del precipicio humano.

En realidad el sufriente o padeciente, llamado por nosotros paciente identificado, es un mensajero. Como mensajero es el delegado de un grupo con dificultades. Hay que tratar a todos. Acá comenzará el probable éxito de una terapia. Ver el conjunto y operar sobre él. Es también, en muchos casos, un “chivo emisario”. Habla por todos sin saberlo. Puede ser también un “chivo expiatorio”. Todos hablan de él sin verse a sí mismos.  Quizás, como nos enseña la Tora, debemos pensar que hablar solo del otro como culpable de todo, más adelante,  puede esto llevar a un acto propio de reparación grupal. Desde el chivo emisario en la Tora surge así un deseo de crecer y elevarse. Para eso hará falta escucha, terapia y tiempo para que todos asuman un cierto cambio de conductas. Después se podrá ver, o no,  que muchas cosas del paciente identificado son propias. Que tenemos rasgos parecidos.

De ese paciente traído en una ambulancia o derivado por un Juez hasta llegar a un sujeto del relato de sí mismo , propietario de sus acciones sin ser relevado de sus funciones por dealers y sustancias hay todo un camino que va desde el precipicio a la cima de la interioridad y del proyecto humano. El rescate necesita ser, si es posible, familiar.

DR. JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR DEL INSTITUTO DE ESTUDIOS SUPERIORES-GRADIVA-EN ADICCIONES Y PATOLOGIAS DEL DESVALIMIENTO SOCIAL

 

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