¿PADRE…ESTAS?

“HAY UN LAZO NUPCIAL ENTRE EL HOMBRE Y LA VIDA Y EN LA FAMILIA ESE PACTO SE PONE EN ACCION “ G. Marcel  “Homo Viator “

Pablo, empresario importante,  ha hecho de  un lema una consigna que preside su vida:”….cocodrilo que se duerme es cartera”. La desconfianza y las suspicacias deciden su vida.

La cocaína es el suplicio que lo persigue pero que al mismo tiempo es lo que le permite alimentar esta “vocación “paranoica en la vida.  Esta sustancia es un verdadero   suplicio en su existencia; varias internaciones prolongaban su padecer al no poder frenar el apetito voraz por ella. Ya “domado” por las sustancias y en los instantes en donde su vida corría riesgo  puede finalmente iniciar un tratamiento y las recaídas son cada vez menos intensas y los periodos laborales son cada vez más fructíferos.

Su compañera también consumía; dos hijos observan estas secuencias de sus vidas en donde la lucha frente a las compulsiones es casi todo. Su hijo adolescente también comienza a consumir, este es el drama de las familias donde los padres tienen historia de consumo.

¿Podrá implementar límites a la conducta autodestructiva de su hijo que está en los inicios de su carrera adictiva?. Precisamente cuando esto sucede los límites son fundamentales. Amigos que consumen, lugares y situaciones que llevarían a la adicción son metas fundamentales en la función de los padres en la adolescencia. Ser permisivos en los instantes primeros es de alguna manera asociarse al destino, casi seguramente, negativo de un hijo.

CRISIS DE LA FUNCION PATERNA

El padre de Pablo no pudo. Lo dejó hacer en sus 16 años, la debilidad y la falta de dialogo primaron. Pablo tampoco puede; a pesar de los daños que siente en su cuerpo y en su vida… no puede. Repite… por ende condena.  El Padre en su función es ley. Los hijos nos reclaman de diversas maneras. En el hijo de Pablo los reclamos y la demanda de Padre surgirán desde las conductas adictivas. Pablo no puede ejercer su función porque no la puede ejercer sobre sí.

Decimos siempre que la vida es una suerte de desarrollo en donde “necesitamos de dejar de ser hijo de… para  empezar a ser padre de sí mismo para luego  poder ser padre de otros “.

Pablo no puede ser padre de sí mismo (autocontrol de conductas, cuidado de su persona por ejemplo) y tampoco ejercer la función paterna. La función del Padre es una oferta que es disposición, donación, sacrificio. Esta oferta de padre hace al hijo, lo transforma e incluso permite que cambien conductas que de destructivas puede pasar a ser constructivas. También la oferta de hijo hace al padre. Sus lamentos, sus penas, su padecer transforman al padre y lo hace ser mas Padre.

LOS PADRES Y LOS HIJOS

Siempre hay una invocación al Padre en momentos agónicos, terminales .La frase de Jesús en el Gólgota resume, quizás,  la historia de la cultura: ”….Padre porque me has abandonado”(Mateo 27).

Los síntomas de los hijos son una apelación, también, agónica a la función paterna. Se invoca siempre a un Poder Superior, a una Ley porque el padre es ley de vida y resulta ser  el fundamento de la vida. En los problemas de las adicciones observamos variadas figuraciones de las funciones paternas: ausencia, abandono, inmadurez, rechazo. También padres que funcionan como adolescentes (padres “pares” con sus hijos) y que juegan un rol con ellos que no son los que su función demanda.

La paternidad cumple una función biológica (la donación de semen resume parte de este papel). Pero trasciende absolutamente a esta función del hombre como padrillo. La paternidad es también una función de inscripción legal de un hijo en la cultura. Es transmisión de notas de vida y de valores  así como   acompañar una evolución y fundamentalmente es una adopción del otro para sí facilitarle el paso de la libertad y la autonomía.

Los antiguos la tenían clara; era Padre aquel que podía adoptar un hijo. Así un maestro, un tío, etc.; pueden cumplir funciones de modelos para el otro y  de esta manera permitir  un ejercicio de la libertad. La función paterna trasciende la función biológica del hombre como portador de semen. La transmisión es clave y para ello la presencia en momentos críticos es clave.

En estas relaciones padres-hijos se da la trascendencia de un fenómeno cultural que es base de la vida social: la filiación. A través de ser hijo de… entramos en la historia. La filiación es la historia viva y encarnada en cada uno de nosotros.  El hijo que no conoce a los padres…sufre…sufre mucho. Busca una historia, relatos, ritos. Todo esto no está. Busca una cierta tradición y ésta no es más ni menos que una transmisión de notas de vida (tradición deriva de “tradens” que es transmitir).

El hijo de Pablo busca un padre que no está aún cuando vive con él. Pablo no se puede reconocer en su función paterna. Aún presente es un ausente en su función simbólica de Ley.

En el Día del Padre me pareció útil recordar conceptos que hacen a la esencia de la vida.

DR. JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR DE GRADIVA, Comunidad Terapéutica Profesional. Rehabilitación en adicciones.

 

Compartir