Los «para mundos» de las drogas

“He basado toda mi vida en la venta de cocaína y nunca la he probado”

Vida de Pablo Escobar –Libro “El patrón del mal”

Verdadero perverso en la historia del delito y la manipulación, Escobar en su psicopatía maligna sabía que no debía probar lo que seducía para ser esclavo pero si lo ofrecía al resto de la humanidad de una manera masiva e industrializada.

Los pacientes como Oscar, que vamos a describir, tratan de salir de ese circuito que lleva al cementerio como depósito final de las ilusiones químicas ofertadas en el marketing social y cultural .Es interesante observar que este comentario de Pablo Escobar lo hace al salir, precisamente, de un cementerio en donde acababan de enterrar a un primo (socio de sus delitos con narcóticos).

Oscar me cuenta que por fin puede soñar…agradece que ha recuperado un proyecto de vida. Cuando lo conocí, sin tabique nasal y con perforación de su paladar que le impedía hablar sumado esto  a años de cama con depresión  y a la vez  desenfreno; para él todo parecía haberse derrumbado .Él era un ser devastado. Hoy puede soñar y me lo dice con alegría .Recuperó sus hijas, cumple con su cuota alimentaria y mejoró notablemente su condición corporal dañada también cerebralmente por el consumo de cocaína lo cual le impedía pensar, atender, memorizar y planificar. Meses sin drogas  con un estilo de vida sano y con una terapia en una comunidad terapéutica lo ayudaron a recuperar la condición humana.

Como era su vida…le pregunto .Música todo el día en mi casa, alcohol, prostitución, pornografía virtual, juegos por internet, maquinitas en el casino, póker por dinero ahí mismo o por internet, apuestas deportivas, etc. Así pasaba sus días aunque la vida pasaba por otro lado

 

HUIR DEL MUNDO

Es que la cocaína es la gran estrategia de la huida. Huimos del mundo en lugar de enfrentar el coeficiente de adversidad que nos incita a luchar. Vivir es, todos los días, enfrentar la adversidad; la cocaína mientras tanto nos promete un mundo de puro placer. Somos muchos, como yo, me dice Oscar… casi con vergüenza. Pienso que así se va formando una sociedad de desolados, son socios de la desolación. Son los “sin rumbo” y también de los que se sienten condenados. Surge así una especie de fuga imposible pero con algo que los atrapa como es la de reproducir una vida de satisfacción  alucinatoria. Así va naciendo una masa de indigentes algunos en bicicletas o motos económicas y otros en autos de alta gama…encandilados por la droga de la felicidad perpetua. El cerebro intoxicado es su aliado. Los sistemas de placer obedecen y solo bombean para seguir consumiendo…hasta el exterminio.

La adicción es una alteración crónica de los sistemas de placer  cerebro, de la motivación, la memoria y de los circuitos relacionados.  Esta alteración genera cambios biológicos, psicológicos y espirituales en una persona. Así nos vamos alienando, o sea comienza un extrañamiento de nosotros mismos.

VIVIR ON-LINE

La cocaína se adapta a ese mundo virtual. Ahí se recrean alucinaciones con la ayuda de Internet. Les cuesta vivir off-line .El ciber-espacio es el único lugar en donde pueden vivir. La vida concreta pasa a un lado. Vivimos así en un “para-mundo”. No podemos vivir en vivo y en directo y la comunicación es solo con mensaje de texto, WhatsApp, chat, etc. La vivencia quedó desterrada. Este es el mundo de las drogas como la cocaína. Oscar está empezando a vivir en el mundo de la vida y no de lo alucinatorio.

 

Dr. Juan Alberto Yaria

Director General GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones.

 

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