Modelos y anti-modelos

“..Soñé que salía a robar con mi papá “; “…Quiero ir a la cárcel como mi hermano, ahí hay códigos…”; “mis tres tíos murieron de cirrosis por alcohol y drogas, no quiero parecerme a ellos…” (Comentarios de pacientes sojuzgados por sus ideales identificatorios mortíferos).

Son tres pacientes adolescentes sojuzgados por ideales identificatorios  negativos. Por anti modelos. Los valores se encarnan en modelos. Los anti-valores también, en este caso en modelos negativos. En nuestra vida hubo cuatro o cinco personas claves que encarnaron valores, fueron modelos en nuestras vidas y que sin darnos cuenta nos orientaron. Pudieron ser nuestros padres, algún familiar, un maestro, un amigo, un  religioso, un sabio, etc. Cada uno los tiene. Pobre el que no los tuvo. O el que no los supo escuchar o no los supo encontrar.

Modelos. Modelos nos faltan. O modelos que encarnen valores. En realidad modelos hay. Son anti-modelos que encarnan desvalores. Pero igual fraccionan. Influyen. Marcan. La televisión por momentos parece ser  una fábrica de anti-modelos. La publicidad se encarga de explotarlos para vender más. Al fin ese es su objetivo. Si estamos vacíos de modelos entonces ganan los anti modelos o sea los desvalores.

Los valores y modelos surgen desde la intimidad. Encuentros inolvidables. Charlas que nos penetran hasta el fondo de nuestra alma. Gestos que nos emocionaron. Pero siempre hay intimidad y fundamentalmente vivencias. La vivencia es el lenguaje del corazón.

Intimidad, vivencias, modelos, valores, encuentros y corazón son la humanización de nuestra existencia.

M. Scheler,  magistralmente estudiado por Risieri Frondizi en su libro “Los valores”, dedicó gran parte de su vida a estudiar la escala de valores que rige nuestras vidas y fue un preclaro filósofo y psicólogo  del siglo XX.  Los valores necesitan encarnarse. O sea no son esencias viven en los modelos sociales y familiares. Un maestro, por ejemplo,  puede o no encarnar valores. O sea si sólo enseña historia y nada más no encarna valores. No hay vivencia en esa mera transmisión de información. No es modelo para un niño o adolescente huérfano de sentido en una etapa de incertidumbre en su vida. El modelo une la ética con la virtud o sea el valor con la práctica.

La televisión, los medios masivos, la publicidad comercial o política produce Líderes (Fhurer en alemán) pero no modelos. Conducen seduciendo. La seducción es conducir hacia sí. Se apropian de nosotros. Quedamos expropiados. El modelo ético surge de la intimidad de los encuentros y no nos seduce, al contrario nos abre caminos hacia la libertad.

JOVENES PRESOS

Nuestros pacientes con severos trastornos de conductas quedaron presos de anti-ideales, de modelos negativos. Uno de ellos trata de desembarazarse de un papá de profesión ladrón y además consumidor de cocaína. Su tratamiento en parte pasa por escalar desde una identidad negativa basada precisamente en la identificación con ideales negativos y personajes de autoridad antisociales hacia una identidad diferente. Ser parte de una banda o ser parte de una sociedad en donde los valores no sean la anti humanidad. Tratarse pasa no solo por conocer su historia y la” prisión” en la cual se encuentra sino en desencadenarse de todo eso pero también encontrando otros modelos de vida (algún otro familiar, algún terapeuta, un compañero valorado por sus cambios, un programa diferente de vida, etc.).

Aquel otro paciente que  desea terminar en la cárcel como su hermano parecería estar buscando un límite, una Ley que nunca nadie le aportó en su vida. No hubo oferta y transmisión de la Ley. La madre se suicidó, su padre es un melancólico que vive todo el día en la cama. Su hermano ladrón se transformó en su Ideal negativo. Él le cuenta que en la cárcel hay códigos. La pared de la cárcel como límite. No hay códigos en su vida. No le transmitieron la Ley. La ley se dona. Hay porta-palabras que lo hacen. Padres, maestros, gobernantes, personas reconocidas, etc. El no los tuvo o no los escuchó. La ley pasa para él por quedar sojuzgado en una cárcel. La ley es sado-masoquismo. Mundo de “patrones”, cerrojos. No libertad. Pero precisamente  la ley nos lleva a la libertad. Para él no.

El otro residente en la comunidad terapéutica que conté al principio tiene una genealogía de muerte. Tíos muertos por drogas, padre alcohólico. Madre cómplice de su adicción. ¿Cómo salir de esto? El quiere. Esto es lo fundamental .Tendrá que desprenderse de estos ideales negativos que lo llevarán,  ya desdentado teniendo solo 22 años, rápidamente al cementerio. ¿Podrá? Esa es la novela que está por escribirse.  Es la novela de su vida. Porque cada uno de nosotros es personaje de una novela. El fin no lo conocemos. Lo hacemos por azar, destino y elecciones todos los días.

LA VIDA CO MO ODISEA

La Odisea que relata Homero es una metáfora de  toda vida humana. La vida es un viaje. Para llegar a puerto pasamos por pruebas. En la Odisea Ulises debía sortear el canto de las sirenas y el estrecho de los monstruos Escila y Caribdis. Las sirenas   cantaban músicas celestiales pero en el fondo eran monstruos que devoraban a las personas. Otros monstruos eran Escila y Caribdis. Ulises se amarró al palo mayor para no ir hacia lo que lo iba a seducir por su canto pero  lo iba a devorar. El resto de la población tenía cera en los oídos. Así llegaron a puerto y vivieron. En nuestra vida hay también cantos de sirena y monstruos como escila y Caribdis. Anti-modelos seductores. Las drogas, el alcohol, la vida vacía solo centrada en la estética y el espejo; entre tantos devaneos. Resistirse a los cantos de sirena para vivir es aferrarse a modelos, proyectos, vivencia, valores.

Dr. Juan Alberto Yaría

Director General GRADIVA-Rehabilitación en adicciones

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