CUIDADOS (3) Adolescencia y Drogas.

“..La marihuana me pierde…me vuelve loco” (relato de un paciente)

Axel en sus 18 años llega a mi consultorio  en un estado en donde la realidad no puede ser registrada. Vive en varios mundos pero ninguno es el que respetamos mayoritariamente todos. Su mundo es cerrado. Parece vivir dentro de una burbuja. Su mundo autista se acompaña de una movilidad tan incesante como improductiva .Va de un lado a otro pero nada puede retener porque no hay atención…por ende tampoco memoria y por supuesto no puede aprender. Vive dentro de sí pero extraño a su sí mismo. Alienado y extranjero de sí mismo.

Infancia problemática. Dificultades escolares. Problemas de conducta. Le cuesta enormemente  estudiar. Ya a los 13 años es internado por problemas psiquiátricos .Hay hijos más vulnerables que otros en relación a las drogas y Axel es uno de ellos. Trata de seguir lo que hacían sus compañeros de barrio y “debuta” con la marihuana. Ahí descubre un mundo en donde el alucinógeno le crea una identidad artificial. Sigue haciendo lo mismo y en poco tiempo depende de esa droga. Ahí comienzan a aparecer manifestaciones psicóticas con pérdida del sentido de realidad. Entonces va a la cocaína  y todo esto a los ya 16 años lo sume en estados de excitación acompañados de más delirios y alucinaciones.

Con las drogas no hay escapatoria en pacientes con una infancia comprometida por los disturbios emocionales y los trastornos de impulsividad y agresividad ya que esto aumenta la vulnerabilidad a la dependencia a las sustancias. En realidad la vulnerabilidad es doble: trastornos mentales desde la infancia y un desarrollo de su sistema nervioso todavía precario e inmaduro (no olvidemos que éste culmina de crecer a los 25 años) que no tiene recursos para frenar el impacto de los estupefacientes.

En esta realidad, ahí, las sustancias generan menos  rechazo y la estimulación es mucho mayor. La adictogenicidad es grande o sea que así  la pérdida de la libertad está asegurada. Al mismo tiempo las sustancias aseguran toxicidad o sea daños a todos los sistemas orgánicos y fundamentalmente al cerebro y a su evolución.

Así Axel va, lamentablemente, adquiriendo dos enfermedades: la adicción y consolidando sus problemas psicóticos.

Esto es lo que hoy se llama doble diagnóstico. En su honestidad brutal me dice “la marihuana me pierde…me vuelve loco”. Pero no puede no hacerlo y a esto lo llamamos dependencia a las sustancias. Aborrece aquello que hace.

Problemática parental 

Todo se complica cuando ve a su padre consumiendo. Este es  un empresario exitoso que recibe como pago de sus servicios cocaína. Lo ve consumir. Todo se complica porque incluso, en otras oportunidades,  van a comprar drogas juntos. Nueva lección de hoy: cuando la droga entra en una familia se diluyen todos los vínculos. El padre empieza a ser un par de él, pero nunca el padre puede ser un igual. El padre siempre es impar .Hay una jerarquía que funda esta relación. Si los dos  consumen y comparten  el hábito todo queda alterado.

Ya no hay límites que se puedan instrumentar. No hay disciplina posible. Ni transmisiones de valores que se puedan escuchar. Las normas familiares no se pueden instrumentar. Además si las drogas se convierten en el motivo principal de la vida del padre el dialogo con el hijo no existe y máxime en un momento clave como es la adolescencia. Ni hablar del dialogo de  la pareja de padres; las drogas son un interruptor de vínculos .Es el eje central de la vida de los consumidores. No hay otro ni otros: mujer, madre, hijo.

Dos grandes traumas de hoy

El consumo adolescente es uno de ellos ya que aumentan las posibilidades de eclosión de enfermedades mentales y el otro gran trauma es el consumo en familia. Alteración del sentido de realidad por un lado y por otra parte licuación de vínculos y destierro de la subjetividad por el arrasamiento ético de las jerarquías «fundantes» de un desarrollo sano como lo es el problema de drogas de los padres. En esto estamos y hay que luchar por una existencia más digna; este es para mí el imperativo ético de los terapeutas de hoy.

Dr. Juan Alberto Yaria
Director General GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones.

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