Historias de la Epidemia

“…mi vida se puede resumir en tres sobredosis” (paciente adolescente en recuperación)

Un consultorio para los que tratamos problemas de adicciones es en realidad un “confesionario” de novelas de vida. Precisamente cuando empezamos a comprender una historia en realidad nos transformamos en literatos para ayudar al paciente y a su familia a ordenar y comprender una historia vital. Vamos realizando aquello que el célebre L.Pirandelllo anunciaba en su novelística sobre “Seis personajes en busca de un autor” (1921).

La terapia es un gran dialogo histórico en donde cada actor de esta novela recupera la capacidad para relatar su propia vida. Antes de la terapia y mientras solo buscaba sustancias su vida no le pertenecía…era de otros. Un “dealer”, un rufián, una pareja perversa o cualquier otro personaje de esta ficción patológica se apoderaba de sus vidas. Estaba embargado, hipotecado.

Pasando las fases de abstinencia “furiosa” por consumir y con el acompañamiento de un vínculo amoroso y de apego en una casa terapéutica cualquiera de ellos va transitando el camino de la rehabilitación.

Rehabilitación que no es tal si no hay una aceptación de los padecimientos y de una renuncia a las sustancias. Aceptación y renuncia son como los “dos ejes de la carreta” decir de Don Atahualpa Yupanqui. Desde ahí empezará el camino.

En realidad cada paciente es una historia social y familiar. Detrás o por delante está el negocio de las drogas que es lo que sale en los diarios y es noticia. Las historias de vida permanecen en el silencio de un dialogo con un terapeuta o en un grupo de recuperación. Es el triunfo de la intimidad o del poder de la libertad que es quedar habilitado, por fin, para apropiarse de la vida personal. Gran tarea en una sociedad tan dedicada a la renta, el marketing, a la figuración pero no a la intimidad y al encuentro subjetivo.

Historias de Vida

1. Jorge consume con su padre .Historias que los dos asumen. Los dos se tratan hoy. El veía de chico movimientos raros en el padre y conductas de furia o fugas del hogar que no entendía. La renuncia del padre y la aceptación lo ayudan a Jorge a comenzar una rehabilitación. La transmisión inter-generacional de las conductas adictivas hoy son muy comunes y reveladoras de la cara más triste de una epidemia. ¿Quién es el tercero que habilita para un tratamiento cuando padre e hijo están complicados? en el caso de Jorge y su padre fueron los propios padecimientos de éste y la intervención activa de la madre (abuela de Jorge) los que permitieron un cambio. Siempre alguien tiene que ser garante de una Ley que promueva la vida para que se inicie un tratamiento. Y esta Ley se tiene que encarnar en personas significativas y de fuerte peso simbólico.

2. Carlos tiene lo que hoy se denomina factores de vulnerabilidad desde la infancia; problemas escolares, trastornos de conducta con los compañeros, faltas de atención, indisciplina en el aula. Todo esto se une a un medio familiar fragmentado y violento. El barrio no ayuda ya que hay mucha venta de drogas. La adolescencia de estos chicos se complican con estos contextos. Además en la adolescencia el cerebro no ha terminado de desarrollarse y –ahí- y con estos hechos de vulnerabilidad las drogas y el alcohol funcionan como si le echáramos nafta a un fuego. Todo se expande rápidamente .El consumo en la adolescencia tiene una dosis de letalidad mayor. Las áreas de control de los impulsos en esta edad no están desarrolladas (áreas frontales). Hoy sabemos que los adolescentes tienen 4 veces más posibilidades de tener un choque que los conductores de más edad y tres veces más posibilidades de morir en un choque (Instituto Nacional de Salud U.S.A.)
Me decía Carlos “…la marihuana me pierde, me vuelve loco”. Precisamente la falta de control de impulsos es evidente y el riesgo es mayor. Un robo en la casa de joyas unió a los padres. Hoy se recupera muy bien y está volviendo a estudiar y a recuperar su condición adolescente de un ser más libre y pleno. El límite familiar operó como un elemento salvífico en un adolescente que podía culminar con patologías psiquiátricas severas.

3. Dino crece solo. Su padre trabajaba arduamente significando que era una verdadera adicción lo que lo afectaba. Su madre nunca había podido recuperarse del duelo por la muerte de un hijo antes que naciera Dino .Dolor, aperitivos al atardecer cada vez más seguidos y en mayor cantidad, tabaco, melancolía, pastillas y por fin enfermedad pulmonar obstructiva. Dino crece solo….cada uno en cuarto .El con la computadora o la “play”, la madre con la televisión y el padre trabajando. No hay mesa ni encuentros válidos. La madre pensando en ese hijo que murió embebida en el alcohol. Logra sin embargo estudiar y unirse en pareja. Pero ahí explota todo .Dos hijos también abandonados son el fruto de todo esto que culmina con el paco consumido vorazmente y una separación violenta con la madre de sus hijos.
Hoy vive tratando de entender y reconducir su vida luego de varias internaciones .Sus padres colaboran .Sus hijas lo esperan.

Personajes en busca de un autor

Luigi Pirandello decía que cada uno de nosotros podía ser un personaje en busca de un autor (célebre obra “Seis personajes en busca de un autor”). En la obra de Pirandello (1921) todos los personajes vivían una existencia cualquiera y buscaban que el Director les de existencia, vida, destino. Nuestros pacientes también llevaban una “vida cualquiera” absorbidos en el consumo y en la inconciencia de sí.
Así necesitamos concebir una rehabilitación luego de ese “incendio” que es el consumo abusivo y los ataques de abstinencia. Que cada uno de nosotros se ponga en contacto con su historia es clave y máxime en una sociedad química y de la huida como ésta.

Dr. Juan Alberto Yaria
Director General GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones.

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