Breaking Bad

Fabricar drogas como en la TV (nota periodística) “….salen de su laboratorio de drogas sintéticas en Vicente López con la imagen en su remera de “Breaking Bad” y de su ídolo en la serie Walter White (jefe  del laboratorio)”.

Serie ganadora de múltiples premios, vista por millones y millones de espectadores en todo el mundo y muchos admirando por ese severo juego de identificaciones e imitaciones que se da entre el que actúa y el que observa extasiado  que necesita, en algunos casos,  mimetizarse con alguien para llenar un vacío. Y máxime en esta cultura del vacío en donde los contenidos que llenarían los huecos y que son los proyectos de vida  están ausentes.

Llueven sobre mí comentarios de pacientes en los consultorios sobre las fiestas privadas en quintas con  pastillas estimulantes y alucinógenos que duran de viernes a lunes .Lo que escuchamos casi inocentemente ahora con la noticia sobresale con el marco de los negocios que están en juego. Toda la estructura comercial que mueve esas reuniones .También  veo en las noticias como ese barco que encalla en nuestras costas trae   20 kg. De cocaína y acuden a mi memoria  mis pacientes más humildes y de barrios precarizados que se enamoran de las ametralladoras de los narcos que custodian con sus “soldaditos “el “tesoro” a distribuir y la identificación y el deseo de ser como ese “narco” con sus autos de alta gama y sus mujeres pulposas mientras sus familiares trabajan de sol a sol. Todos ellos parecen  admirar o necesitan de los “Breaking Bad” y de todos los fetiches de poder y dinero que poseen.

El autor de la serie Vince Gilligan nos enseña que el verdadero sentido del título de la serie es “…volviéndose malo” o “corrompiéndose”. Se va volviendo “malo” a medida que se desarrolla el personaje e inunda de drogas el territorio y va eliminando competidores en el negocio. Incluso, magistralmente, dice que  quiso hacer del protagonista al mismo tiempo un antagonista. Añade el autor que su objetivo era transformar a Walter White (el personaje) de un personaje pueblerino en un Scarface (celebre  narco del Miami de los 70 encarnado por Al Pacino).

Un ser disociado, dividido en dos y que cada vez más va apareciendo su parte dañina y destructiva. Pasa de ser  un Profesor de Química de escuela secundaria de un pueblo americano a un productor de metanfetaminas en cantidad para ser exportada.

Multiplicar la Muerte

El cambio surge cuando le diagnostican cáncer de pulmón con una fecha límite de vida y con alta capacidad metastásica. Todos tenemos fecha de vencimiento con un cierto margen de incertidumbre pero en el personaje esto adquiere mayor celeridad. La cercanía de la muerte es lo que se denomina una “prueba” existencial. Ante el sufrimiento como prueba en la batalla final de la vida como lo  es la muerte puede surgir la autenticidad y la búsqueda de sentido y reconciliación o como en éste caso el resentimiento y la multiplicación masiva de la destrucción con la producción masiva de tóxicos para la salud. Muchos ante la cercanía de la muerte toman la decisión de ir de cara a ella con un gran margen de psicopatía (amar lo que daña) y de sociopatía (organizar senderos sociales de distribución del mismo daño). Otros se “santifican” y reconocen aspectos de la vida que nunca habían percibido y se hacen mejores personas en el momento que como decía el gran Quevedo “ligero de equipajes”, casi desnudos como  “los hijos de la mar”   (A.Machado) y como pasajeros  y huéspedes de este banquete al cual fuimos invitados  nos debemos retirar.

Aparece el Psicópata

El personaje de la serie desarrolla a su antagonista: un rufián que con saña produce y mata. Ellos, además,  saben  pervertir  vínculos y relaciones como cuando elige a un alumno suyo de su época de profesor como el químico que lo iba a ayudar en la producción masiva de meta-anfetaminas. Avanza ahí en la corrupción ya que como figura paterna sustitutiva, eso es un profesor, adopta a un alumno (metafóricamente un hijo sustituto) para la  fabricación. El fetichismo del dinero fácil alimenta aún más la negación de la muerte y la ilusión de una eternidad multiplicada también en el campo de su fantasía.

Va vendiendo omnipotencia ya que las “súper-anfetas” implican un bombeo de transmisores químicos cerebrales que alimentan la velocidad artificialmente, la manía ideativa y motriz; todo al ritmo vertiginoso que propone la cultura actual de vacío y de imágenes.

La mimesis de nuestros “Breaking Bad” locales nos remite a esta misma cultura del vacío. Las identificaciones nos muestran cómo se da el proceso por  el cual un individuo se vuelve semejante a otro. Por algo Freud le preguntaba a una paciente: « ¿A quién copia con eso?». La sociedad actual publicita muchas copias que nada tienen que ver con los valores sociales y máxime si el transgresor no tiene pena y tiene éxito.

La metástasis mientras tanto va creciendo pero él desafía a la muerte y prefiere morir en una refriega narco. La culpa ante tanta muerte a veces no puede ser sentida y llorada pero se busca el castigo de alguna manera. Para mí,  hoy,  la pregunta es: ¿porque algunos eligen  estos héroes?

Juan Alberto Yaria

Director General GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones. 

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