Nuestros hijos… como portavoces

Los hijos son “porta-voces” de nosotros mismos en muchos casos. Cuando estamos peleados en la pareja, desconectados, enloquecidos con situaciones que nada tienen que ver con nuestros hijos y su educación…ellos nos lo hacen sentir. Los problemas de nuestros hijos en la adolescencia y en la infancia son, en muchos casos, un llamado a nosotros como padres.

Oscar llega a nuestro centro  a los 15 años. Consume desde los 12. Me pregunté mientras lo entrevistaba donde estaban los padres. Al entrevistarlos observo que vivían separados emocionalmente desde hace varios años. Habilitaban el alcohol porque era según ellos algo que iba a pasar. Lo mismo sucedía con la marihuana. Escuela ni hablar. Abandona. Oficio ninguno. Calle. . Esquina. No deporte. Todo lo contrario a lo que es necesario para una salud adolescente.

Cuando lo conozco consumía ya todo tipo de drogas.

Divorcio emocional de los padres  más drogas con alcohol  y sin escuela ni oficio se transforman en  una mezcla letal en Oscar. Los padres en la adolescencia de los hijos necesitan ser Ley  en donde los límites ayudan al crecimiento .El abandono en esta etapa es entregarlo a situaciones que lindan con la posibilidad de un deterioro y hasta con la muerte.

Amor, límites y valores son el triángulo que necesita un ser humano para crecer en esta etapa crítica de la vida. De lo contrario aparecen elementos que aprovechan la vulnerabilidad afectiva y biológica del joven: grupos de pares (amigos) negativos, contacto con elementos marginales, cambio en los ritmos del sueño (habitualmente dormir de día y salir de noche), sedentarismo (no actividad física), alteraciones en las comidas. Así se va deteriorando nuestro desarrollo. Comienza como sucedió con Oscar una carrera en donde las comisarias, los centros penitenciarios, los institutos de menores, etc. son las “universidades”, en un sentido figurado,  en donde concurre.

Generemos prevención de males mayores  analizando  que  pasa en nuestras casas para que  nuestros hijos no sean  nuestro “síntoma” y nuestro “dolor de cabeza”.

Juan Alberto Yaria

Director General GRADIVA-Rehabilitación en Adicciones.

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