“Es la cultura… estúpido”

“…se necesita una tribu entera para educar a un hijo”

Lema africano

En las elecciones en donde Clinton accedió a la primera magistratura se popularizó el lema triunfal: “…es la economía…estúpido”. Delataba así la crisis fiscal y productiva que tenía E.E.U.U. En la actual epidemia de abuso de drogas se imaginan ejércitos y tropas para vencer este drama humano. El narcotráfico es un problema pero es “la cultura…estúpido” lo que llora y clama. En este tejido cultural debilitado  anémicamente  de normas y valores se resalta la caída de la función productora de lo humano y de la civilización como lo es el vínculo familiar y la función paterna.

Andrés encontró a su padre en la mesa de votaciones (el padrón electoral fue su aliado) luego de 37 años de interrogantes acerca de quién era éste señor negado hasta el hartazgo por varios familiares, especialmente por su madre; buscaba saber  dónde estaba. Una tarea de “sabueso” de años recolectando dichos de su madre, sus tías y repensando secretos familiares que se filtraban entre comentarios con “doble” sentido dieron al final con el encuentro con el padre. Dos historias se juntaron. Sin derecho a la Identidad es difícil crecer. Andrés buscó anestésicos durante muchos años para calmar este dolor .La cocaína facilitaba este adormecimiento de sus preguntas ante su vacío de ser.

 Otro  padre en la comunidad terapéutica, mientras tanto,   me decía: “…no lo voy a visitar a Andrés porque lo “parto” (parto que en esto caso no es una parición simbólica sino una forma de querer destruirlo) y de la comunidad terapéutica va a ir a un hospital “. Padre filicida. El hijo solo repite en otros el mensaje de muerte del padre. Dealer y experto en mini tráficos barriales a los 13 años y con ya   dos hermanos suicidas.

Otro  padre, mientras tanto, me decía: “…Solo le puedo ofrecer a Jorge  una habitación de hotel “mientras éste- adolescente atónito -lo miraba y se definía como un “joven en situación de calle”. Ya no hay apellido ni casa;  todo se resume en un hotel y es la calle la morada de la intemperie afectiva. Ingeniero informático de una multinacional nada podía perturbar su soledad en un country exclusivo y el otro era solo un testigo incómodo de una familia organizada en la antigüedad de su vida juvenil. La filiación era casi una molestia. El apellido ya no existe porque nunca fue un blasón prestigiado. Él es de la calle. Hijo de nadie. Ser nadie. Ser calle. Un anónimo.

 Una de las bases del parentesco y de la socio-simbólica del parentesco es la filiación. Primero ser hijo de…; para luego ser padres de sí mismo  para al fin poder ser padre de otros (un hijo, una obra,  una creación, etc.). Filiación implica transmisión. Donación. Oferta de padre y madre para que luego se genere una demanda desde el hijo. Si no hay oferta no hay demanda.

 La clínica cotidiana de las adicciones nos muestra la ruptura de los sistemas de filiación en la familia de la post-modernidad. Ricos y pobres por igual. Esto en la Argentina hoy es uno de los desafíos fundamentales.

Reflotar la vida familiar es una tarea cultural de primer nivel en la política actual .Reconocer las diversas formas sociológicas que adopta la familia nada tiene que ver con esto. Es la vida familiar lo faltante que es el núcleo de humanización fundamental. Más allá que sean ensambladas, monoparentales, tradicionales, hombres solos o mujeres solas es el hijo como valor central de reconocimiento lo que hoy duele y genera grandes vacíos.

Hoy vemos en los jóvenes adictos fallas notables en los progenitores. Abusos, abandonos tempranos, incesto, negar el apellido y una orientación y sentido para la vida, explotación sexual; son distintos nombres del desamparo y de la acción de un Poder violento. Los padres ejercemos un Poder que puede ser creativo o un dominio. Un Poder abre caminos hacia la autonomía y el otro hacia la autodestrucción.

PATERNIDADES SUSTITUTAS

Todo esto es un desmembramiento enloquecedor. Ruptura de toda transmisión o donación de sentidos de vida. Es que la filiación al existir crea un linaje y así nos ubicamos en la historia. Nos localiza como sujetos. Nos da referencia y por ende nos proyecta.

Nosotros en la comunidad terapéutica generamos un proceso de filiación social, replicamos un nuevo sistema de filiación como familia adoptiva temporaria. Importantísimo esto en muchas “barriadas” pobres en donde la experiencia de las escuelas, las iglesias y los clubes es casi inexistente.

En muchas familias de adictos no hay padres o para ellos el hijo sobra. La venganza de muchos hijos con la sociedad es una actitud ante la deprivación parental que han sufrido. Padres adictos en algunos casos que no pueden sortear su propia compulsión y ver más allá de ellos. En otros casos cómplices o sea pares de sus hijos.

El gran problema de hoy en la clínica es que se ha delegado en otros la educación (los expertos) y en el campo social surge lo que el Prof. Javier Elzo (España) llama las familias nominales (42 % en ese país) : no creen que su papel sea educar , compran o delegan en otros esa función . Esto es un verdadero agujero en la infancia y una crisis de la filiación de una manera masiva.

Rescatar la filiación es un modo de rescate de la función parental. Pero fundamentalmente es ponerla en la agenda de los grandes temas de hoy como es el de la familia y su función insustituible.

 

Juan Alberto Yaria

Director General GRADIVA. Rehabilitación en Adicciones.

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