La planta de los Dioses

“..Las plantas psicoactivas (las estimulantes, las medicinales y las visionarias en particular) han acompañado al ser humano desde lo más profundo de la noche de los tiempos. Cada cultura se ha servido de ellas dándoles un significado y una forma consensuada de uso” (A. Hoffman)

Una madre preocupada por los trastornos de conducta de su hija me consulta. A los 15 años quiere abandonar el estudio y no acepta ningún límite ni horarios. Sus compañeros han cambiado y muchos son consumidores de sustancias o tienen entradas judiciales. Los padres no saben qué criterio adoptar. Mientras tanto el deterioro de la conducta y de los hábitos de higiene se va alterando. Solo una conducta se mantiene inalterada y es el cuidado a una planta que ellos desconocen pero que merece de ella una devoción muy particular .Pronto sabemos que es una planta de marihuana que desde hace pocos meses está en el jardín y que ella cada tanto recoge flores y residuos para fumarlos. Además consume otras drogas.

La discusión por esta planta se transforma en violenta…para ella es todo. Al tiempo sus pensamientos se van alterando, su estado de ánimo es claramente depresivo o francamente exaltado, abandona la escuela y así Mariela ingresa a una comunidad terapéutica para su recuperación. Hoy es una lúcida estudiante universitaria y ha dejado atrás no solo la marihuana sino otras drogas y comenzó a enfrentar su adolescencia y diversas historias de su pasado como hija adoptiva.

Hoy las drogas ocupan el lugar del vacío y los conflictos no resueltos. La falta de palabra en la vida familiar, los secretos, los traumas, abusos sexuales y la falta de apegos propios de este momento de nuestra sociedad argentina tan vapuleada en la transmisión de valores se narcotizan. La droga y su consumo masivo sirven para negar u ocultar la verdad.

La marihuana que era considerada una planta de los Dioses en la antigüedad solo se utilizaban con fines religiosos o visionarios para acceder a una cierta verdad …hoy fuera del ámbito religioso o en una cultura llena de fetiches consumistas y de vacío es solo u instrumento de alienación masiva.

Oscar cuida en su balcón una planta con cuidado .Los padres, a la vez, piensan “mejor que lo haga acá y no que lo busque afuera”. La necesidad de Oscar por las sustancias , mientras tanto, su consumo es voraz y cuida con denuedo la planta en su balcón pero al mismo tiempo usa “paco” afuera junto a pastillas que un farmacéutico le vende ilegalmente. Se va alienando…varias internaciones siguen esta carrera de desenfreno hasta culminar en problemas legales. Acá la marihuana cuidada con solicitud dentro de la casa estaba ligada a una familia muy permisiva y con normas débiles .La adolescencia transcurrió sin límites .Abandonó los estudios y no pudo sostener ningún trabajo. La comunidad terapéutica ayudó a él y a su familia a organizar una vida que iba hacia el precipicio de la nada de sentido.

CRISIS CULTURAL

Así he visto centenares de historias en mi vida profesional y multiplicada en estos últimos años. Los padres refieren dos elementos fundamentales en su crisis con sus hijos:

a. el marketing que las drogas tienen hoy…lo cual es una realidad ya que esto forma parte del negocio de venta en general de esto u otros objetos y;

b. la aceptación social de la inocuidad de la marihuana que es un trabajo también de tipo social y de construcción de un imaginario colectivo en donde el daño no existe. Incluso un grupo de jueces-irresponsablemente según mi opinión profesional -recomendaron el cultivo en las casas para no acudir al “dealer” o traficante. Hoy vemos que el propio consumidor trafica desde su casa o que la marihuana es asociada a otro tipo de drogas.

Vemos entonces que el valor de la salud se ha perdido en nuestra sociedad; la noción de daño a la persona, su sistema nervioso y a sus relaciones sociales ha desaparecido en aras de un marketing insidioso. Lo químico además ha suplantado los déficits de vínculo y palabra que tenemos y vivimos desde muy pequeño.

No hubo en los últimos años campañas preventivas masivas ni en las escuelas o para los padres. Se ha atacado con medidas restrictivas a los centros asistenciales que tratan estas problemáticas .O sea hemos quedado inermes ante un fenómeno sanitario de tipo epidémico y que se ha metido en todas las familias.

LA CULTURA DEL VACIO ACTUAL

Hagamos las siguientes consideraciones es diferente el uso de la marihuana en el milenio III a.c En las ceremonias religiosas del Asia bajo una Ley que marcaba los ritos de su uso y el consumo actual que tiene connotaciones ligadas a un rito adolescente muy estimulado por un aparato de propaganda y de usos y costumbres.

Sabemos que tiene propiedades psicoactivas o sea que sus 400 componentes químicos actúan sobre el sistema nervioso central y que al acumularse en el tejido adiposo (lípidos inter-neuronales o sea afectando el funcionamiento químico y eléctrico del cerebro, en el hígado y en los testículos) trae síntomas desde los estados de ánimo hasta impotencia. En casos extremos –que en Gradiva tratamos- hay paranoia, despersonalización, alucinaciones y distintas manifestaciones psicóticas. Incluso hoy sabemos que muchos trastornos de pánico tienen que ver con el consumo cannabis o con su interrupción. Se van reduciendo en consumidores crónicos el volumen del hipocampo y la amígdala cerebral; ambas estructuras nerviosas importantes para la estabilidad emocional y la memoria. Nos vamos avejentando precozmente desde el punto de vista cerebral. Es tan responsable del cáncer de pulmón como el tabaco en fumadores diarios de cannabis.

Pero la gente la busca y especialmente los jóvenes que en muchos casos aprenden de los propios padres. El marketing y la tarea lenta y segura de crear un marco de aceptación social del consumo y de banalización de los daños hacen el resto. Pero además –en nuestra experiencia- la marihuana no viene sola…va acompañada de un conjunto de drogas .Ese es otro cambio cultural…el uso voraz e indiscriminado de todo tipo de drogas en una misma persona desde las depresoras hasta las estimulantes y las alucinógenas. Tema cultural y sanitario fundamental.

DR. JUAN ALBERTO YARIA
DIRECTOR GENERAL GRADIVA-Rehabilitación en adicciones.

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