EL FEMICIDIO Y LAS “ENTREGADAS” (3)

“…el infierno de los vivos no es algo por venir, hay uno, el que ya existe aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos…” (Ítalo Calvino)

 

El literato del siglo XX nos enseña que el Infierno está acá abajo, en muchos casos es el espacio en el cual vivimos o que vamos construyendo con nuestras conductas y por ende con decisiones equivocadas que tomamos. El infierno parece estar ahí cuando hablamos del femicidio. Atiendo a pacientes que estuvieron a punto de ser matadas en situaciones de consumo .De suyo fueron vejadas, maltratadas, secuestradas y violadas en contacto con “dealers” o con parejas que también consumían. En muchos casos fueron secuestradas por bandas de consumidores u obligadas a prostituirse con el pago consiguiente de las dosis diarias. La dependencia transforma a muchas chicas en objetos ya que se pierde la dimensión subjetiva y la libertad.

Desde hace varios años coordino un grupo de pacientes mujeres en tratamiento y es permanente el relato de estas vejaciones .El mundo de la droga lleva a romper todos los límites y es precisamente la anulación de toda Ley. La primera es el respeto a la vida, a la dignidad del sexo y la sujeción permanente a la violencia.

Etimológicamente la palabra adicto no solo remite a esclavitud como modo de pago por una deuda o a aquel que se quedó sin palabras, que no puede hablar (a-dictum); hay también un sentido que nos permite completar lo anterior que es cuando “alguien está entregado a alguien incluso ciegamente” (Real Academia Española y Etimologías –Chile). Entregado a alguien. Los romanos entregaban a los adictos en “subasta”. Así el consumidor dependiente se transforma en uno más de los “nadies” de la sociedad actual. Perdió la dimensión de ser alguien (dimensión de una cierta capacidad de tomar decisiones) .Es un “nadie “entregado al dominio del otro y máxime cuando el Otro toma la dimensión de pareja que transforma al paciente en un “cualquiera” a expensas de cualquier explotación. Ahí la persona para a ser material inerte reciclable. Un desecho.

MARCADAS A FUEGO

Órnela se fuga de su casa con un novio .Ambos se querían en esa dimensión adictiva en donde había una co-dependencia mutua. Las dosis los unían pero el poder de la droga lo tenía el muchacho que era el proveedor. Fue secuestrada durante varios días viviendo en una Villa del Gran Buenos Aires donde fue violada y golpeada bajo la mirada cómplice de la mamá de uno de los miembros de la horda tribal. Logró fugarse milagrosamente. Pero quedó la marca y en una oportunidad luego de varias fugas de centros de rehabilitación vuelve a su casa y decide volver a internarse pero la madre observa que lleva un bolso con calzas, bombachas, tacos altos. Iba a ejercer la prostitución a cambio de drogas.

El trauma como huella indeleble quedó, el miedo la sujetaba, el dominio a la cual se vió sometida fue inolvidable y todavía hoy lo siente y la violencia retorna como un mensaje permanente. Trauma, miedo, dominio y violencia. Pero lo sustancial es la repetición del trauma ya que iba a volver a reiterar compulsivamente la marca que tenía en lo más profundo de su vida. Luego de pasado mucho tiempo y con la firmeza de la madre pudo hacer un tratamiento y lograr una cierta libertad y que pudiera sentir que era posible otra vida. La defrontalización (pérdida de las capacidades cerebrales superiores por el consumo) hace caer toda referencia ética, la pérdida de la subjetividad así nos vamos transformando en objeto para otros.

¿DONDE HAY ALGUIEN?

Ella había quedado entregada a alguien .Estaba en “subasta” como hacían los romanos. La droga hoy funciona para muchos como un “campo de concentración” en donde hay multitud de “nadies” que dependen de un Poder anónimo, omnímodo y brutal. El síndrome Estocolmo en muchas chicas es la única salida .Dependen y tratan de establecer una vinculación afectiva con el secuestrador y máxime en los casos en donde la dosis suplanta las necesidades imperiosas de consumir.

En el “prime time” de la noche del domingo pasado el periodista va interrogando a una mujer desfigurada y quemada por su compañero de años .Ella relata que él era alcohólico y por su relato una paranoia dirigida hacia ella permanente .El periodista le preguntó porque no busco ayuda en su padre y ella le contestó que éste era un ausente por su alcoholismo. Hay dos elementos que quedaron en suspenso en esta entrevista como son el alcoholismo y la enfermedad mental (en principio una paranoia dirigida). En los casos de femicidio o de violencia vemos claramente en nuestros pacientes las adicciones y patologías mentales severas.

Enfocar todos estos problemas solo desde la teoría de género en donde hay “machos” que explotan a las desclasadas mujeres como reflejo arcaico de una sociedad patriarcal es un enfoque, creo, sesgado si no se incorporan otros elementos como los que recién enumeré. En el caso de Lucia (Mar del Plata) la psicopatía de los victimarios era evidente así como la venta de drogas en la cercanía de las escuelas. Además la “liquidez” de los vínculos de hoy en las parejas denuncian también la caída del lenguaje .El golpe suplanta al lenguaje y al dialogo. Si no hay vínculo estable para un proyecto en común éste queda suplantado por lo instantáneo. El compañero o la compañera son un descarte reciclable de acuerdo al momento y la oportunidad.  A su vez el Dominio sobre el otro suplanta a la Ley, la esclavitud a la libertad y el miedo al encuentro. Vivimos una crisis de desamor.

Si todos parecemos estar  en un cierto Infierno aquí en la Tierra Ítalo Calvino habla de dos maneras de manejarse en él; mimetizarse con ese espacio  y de esa manera no sentirlo y ser un “diabólico” para los otros (“volverse parte de el hasta el punto de dejar de verlo” nos dice el autor) y la otra forma es saber elegir, buscar vínculos sanos y cuidarse ( “la segunda es riesgosa y exige atención y aprendizajes continuos, buscar y saber con  quién estar, en medio del infierno así  no es infierno, y hacer que dure y dejarle espacio”). Tarea de padres, escuelas, ética social, organización política y límites culturales.

DR. JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR GENERAL GRADIVA-Rehabilitación en adicciones

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