FAMILIAS QUE CONSUMEN

“Cuando el uso de drogas pasó de lo sagrado y secreto al nivel del consumo de masas vemos el fenómeno de las drogas como el de una sociedad en vías de esquizofrenizarse; es que los educadores no hemos podido transmitir la pulsión de la vida”

CLAUDE OLIWENSTEIN

 

Desde hace varios meses estoy estudiando un nuevo hecho sanitario o, mejor dicho, de enfermedad social, cual es la droga en familia. En Gradiva el 62 % de los pacientes tienen familiares en “carrera” adictiva. Hermanos entre sí. Algún padre con un hijo. Hijos menores que observan como su madre con sus amigos consumen delante de ellos. Esposos complacientes y permisivos que facilitan incluso con dinero la compra de drogas mientras sus hijos observan esos hechos. Les doy a conocer una sorpresa para mí, luego de más de 40 años de atención de estos padecimientos .Muchos se disputan la posesión en el jardín de la casa de las plantas de marihuana como un trofeo de salvación. La venta de drogas es común en estas familias. Hijos roban con alguno de sus padres para conseguir consumo. Alguno vende sustancias en muchos casos para solventar a todos. Las mujeres a veces cambian sus parejas y tienen a un “dealer” como compañero. Este, funciona como un psicópata duro y cruel que habitualmente impone perversiones para facilitar el consumo. Nada es gratuito en esos medios; todo se impone a sangre y fuego ya que se libera lo más primitivo de los seres humanos en donde no hay lealtades ni Ley sino sometimiento y dominio.

Así se va deteriorando todo un conjunto generacional. Reflotar todo esto lleva meses e incluso con ayuda de miembros sanos y fuertes de la familia que van a tener que enfrentarse con la defensa de la enfermedad que ejercen aquellos que la padecen y con la ayuda de jueces y abogados que protejan a los hijos que quedan como espectadores pasivos pero con impresiones traumáticas que luego, más adelante en el desarrollo, actuarán en todo un cortejo de síntomas en algunos casos adictivos (repetir lo que aprendieron) o con síntomas psicóticos.

DROGA Y FAMILIA

Hay tres hechos que son fundamentales para entender estos procesos: a. las drogas afectan y generan un gran stress en toda familia (noches sin dormir, allanamientos, llamadas de guardias hospitalarias, etc.); b. las familias participan en la génesis de la enfermedad (de distintas maneras desde la permisividad más absoluta hasta la impotencia para resolver precozmente los primeros consumos y no pedir ayuda); c. las familias participan en el mantenimiento de la enfermedad (negando el problema, facilitando con dinero el consumo, tolerando robos de objetos o dinero en la propia casa, dando la casa para que se consuma y sea invadida por varios extraños o “amigos” de consumo,etc.) .

La afección familiar se observa en cambios emocionales (cambios de humor, irritabilidad, distanciamiento de los amigos y de las actividades sociales, depresión, separaciones cruentas con culpas mutuas, etc.); físicamente en enfermedades relacionadas con el stress, pérdida del apetito o compulsión con la comida, depresiones de algunos de los padres e incluso enfermedades oncológicas luego de años de pesar y dolor; económicamente en quebrantos de dinero para pagar a “dealers” que amenazan a los familiares, venta de posesiones inmobiliarias , pérdida de ingresos  o sea se va entrando en una debacle financiera; socialmente , mientras tanto, la familia se va aislando de los amigos y del resto de la  familia , cambian los intereses y aficiones en favor de la conducta y de la crisis del adicto . Son en muchos casos “detectives” de conductas de sus hijos que al final quedan demolidos por el stress, el miedo y la desesperación.

AMAN LO QUE LOS DESTRUYE

El consumidor de drogas se halla ante un laberinto del cual no encuentra salida: “ama lo que lo destruye”. Para vencer esta conducta melancólica suicida (hoy podemos decir que la adicción es una variante del suicidio) se necesita mucho apoyo del resto de la familia venciendo las manipulaciones del consumidor .La manipulación tiene varias caras: ya estoy bien, no hagamos ningún tratamiento, “yo la controlo”, promesas, etc. Acá la firmeza es fundamental y el cumplimiento del tratamiento es una condición fundamental y respetando el encuadre de los profesionales. El objetivo de este cambio de actitud es que aquel que padece esta enfermedad enfrente las consecuencias de sus actos y que perciba que no tiene la opción de seguir manipulando a la familia. La manipulación es uno de los síntomas y conductas más característicos del paciente adicto. Consiste en despertar en el interlocutor (por lo general un familiar, un amigo, compañeros de trabajo o incluso el terapeuta), ciertas emociones de protección, lástima o comprensión que lo lleven a obtener su deseo de mantenerse en el consumo y evitar las consecuencias de sus actos sin asumir las responsabilidades que ello implica.

Cambiar estas conductas es todo un proceso porque habitualmente el familiar era el que presentaba excusas en el trabajo o en los estudios, justificaba su aparente enfermedad, trataba de resolverle problemas legales, mintió para protegerlo de los demás, buscaba a alguien para encontrarlo, suplicaba con el “no me vas a matar”, ocultaba sus malas conductas, lo defendía cuando era atacado por otros matar”, intercediendo si un familiar le quería poner límites.

Es todo un conjunto social el afectado por el consumo de drogas y con ciclado de enfermedades mentales y físicas por los sufrimientos que todos padecen. Es un problema social serio y nuevo en este contexto epidémico.

DR JUAN ALBERTO YARIA

DIRECTOR GENERAL DE GRADIVA-Rehabilitación en adicciones

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