Las drogas y el infierno terrestre

DEFAULT HUMANISTICO- Hay gente que se muere. Otros mueren en vida y eso se llama deterioro y discapacidad. En nuestro país hay subregistro, o sea hay muertes por sobredosis en las guardias que se registran como otras causas por ejemplo, paro cardiorrespiratorio.

La epidemia para muchas familias culmina en un infierno terrestre. Italo Calvino nos enseña que puede haber un infierno que habitamos todos los días. Los que tratamos patologías graves comprendemos y vivenciamos el infierno que viven muchas familias en donde parece no haber purgatorio y tampoco paraíso.

Es un laberinto sin salida. Parece no haber aquí un «Hilo de Ariadna» que permite según la «Leyenda del Minotauro» salir del laberinto. La discapacidad, el deterioro y las muertes parecen ser la sin-salida o lo que llamo en mis trabajos, la fuga imposible.

Hay gente que se muere. Otros mueren en vida y eso se llama deterioro y discapacidad. En nuestro país hay subregistro, o sea hay muertes por sobredosis en las guardias que se registran como otras causas por ejemplo, paro cardiorrespiratorio. 

El total de muertes por drogas en los EE.UU. es más de 72.000 víctimas por sobredosis de drogas en 2017, incluidas las drogas ilícitas y los opiáceos recetados, un aumento del doble en una década (Nida, Instituto Nacional de Drogas, U.S.A). De 2002 a 2017 hubo un aumento de 3,1 veces en el número total de muertes que incluyen todas las drogas, opiáceos, analgésicos opiáceos (excluyendo la metadona sintética, la categoría dominada por el fentanilo ilícito), heroína, heroína y sin metadona sintética (para capturar opioides ilícitos), benzodiacepinas o cocaína. Desde el 2012 hasta el 2016 hubo un aumento de 23 veces por consumo de cocaína. De 2002 a 2016 aumentó 8 veces el número de sobredosis por benzodiacepinas (tranquilizantes varios).

Estos desafíos se multiplican ya que es una enfermedad en donde el paciente pierde la conciencia de lo que le sucede (anosognosia) y no puede captar su deterioro y es una sombra que vaga como un «nadie» por sus distintos ámbitos.

Su voluntad no responde porque es una enfermedad de su libertad. El 72% no tiene conciencia de enfermedad y sólo el 2% acude a la consulta voluntariamente lo cual implica un verdadero problema hasta político porque el descontrol en el que vive se puede transformar en conductas riesgosa para sí y para terceros.

Las familias tardan habitualmente casi 5 años en percibir la enfermedad y se generan entonces coadicciones en donde todo el grupo familiar entra en un alto estrés con distintas sintomatologías (ansiedad, depresión, violencia, insomnio, patologías cardíacas, etc.) en los miembros.

 Al mismo tiempo esto genera, especialmente, en nuestro país una ronda de entradas a guardias de emergencia y clínicas psiquiátricas en donde dada la demanda enorme de consultas solo se realiza una desintoxicación y el paciente se pierde para volver a drogarse a las pocas horas. Un suero y algún tranquilizante en una sala atestada o en un centro psiquiátrico con distintas patologías es solo un paréntesis para seguir consumiendo. Así se va originando un ciclo de fracasos terapéuticos, recaídas, «puerta giratoria» que va bajando la auto-estima del paciente y debilitando aún más la ya débil voluntad.

Se apela en ese momento a la voluntariedad y como el paciente está en plena abstinencia, especialmente después de las primeras 18 hs. del último consumo, desea retirarse para volver a la carrera de consumo. Los datos nos dicen que la mayoría no vuelve a la citación para asistir a un programa ambulatorio. Así esta epidemia se recicla en nuestro país y se multiplica. Se apela a una voluntariedad cuando es una patología de la libertad y se necesita un gran apoyo psicológico y mucho tiempo para desarticular hábitos compulsivos y autodestructivos. Los problemas humanos se transforman en una intoxicación cuando en realidad la intoxicación es la consecuencia de muchos problemas durante la vida del padeciente que son tratados solamente como un problema médico toxicológico y no como un problema existencial.

PUNTOS CRITICOS

Este infierno vital tiene tres actores centrales:

A)- La banalización del consumo de drogas y la aceptación social desde donde se montan nuevos intereses comerciales que entran en la carrera para captar esta población cautiva .Si para nosotros son pacientes para ellos son clientes y es una clientela apetecible y que genera mucha plusvalía ya que a los narcos se le suman estructuras farmacéuticas e industriales que pugnan para lograr cambios legales y ampliar la venta de productos cannabicos ,por ejemplo, como ya lo están logrando en Canadá, U.S.A. y Uruguay.

B)- La crisis de los sistemas familiares de contención en estos pacientes con múltiples escoriaciones y ausencias por fallas de personajes representativos con abandonos, negligencias y en muchos casos abusos desde físicos hasta sexuales.

C)- Un sistema cultural y educativo de matriz «progre» que está triunfando en nuestro país en donde los valores de la salud y la calidad de vida como transmisión a los adolescentes se derrumba ante el individualismo y la promoción de un hedonismo insustancial. El capital institucional que representan las culturas educativas, barriales y espirituales se hallan en franca minoría cuantitativa y cualitativa ante las oleadas de una «sociedad líquida» y que promueve vacíos de contenidos éticos en los desarrollos humanos.

A LA CAZA DE CLIENTES
 Es una realidad que grandes compañías farmacéuticas, tabacaleras y de productos envasados se acercan al floreciente sector de la marihuana después de las incursiones iniciales de las compañías de compañías de bebidas alcohólicas como Heineken, Constellation Brands (cerveza Corona), Molson Coors. Ya hay compañías productoras de marihuana como Tilray Inc. con sede en Canadá asociada al gigante farmacéutico Novartis para desarrollar cannabis medicinal. El fabricante de la cerveza Corona anuncia una inversión de 3.800 millones en Canopy Growth Corp. con lo que aumenta la participación en la empresa canadiense del 10 al 38%.

 La extensión de la legalización de la marihuana desde Octubre en Canadá como país parte del G7 para uso recreativo y en varios Estados de U.S.A así como en Uruguay así como la legalización de la marihuana medicinal desde Alemania hasta Australia abre la puerta a empresas farmacéuticas así como la industria del alcohol. Lo del alcohol es muy interesante ya que se ha observado una baja del consumo en jóvenes (alrededor del 15%) tras la aprobación de la venta de marihuana medicinal y de marihuana recreativa (Universidad de Connecticut y Georgia).

 Las variedades de alcohol con cannabis están en estudio ya que además el mercado del cannabis llegará a 32.000 millones de dólares para 2022 triplicando los niveles actuales en U.S.A. y Canadá lo cual implica una cadena de comercialización en donde las farmacéuticas y firmas de alcohol se están anotando.

SE ACERCA EL INFIERNO TAN TEMIDO
 Mientras al negocio narco se le agregan, con la marihuana como ariete, las variadas industrias con entornos legales que lo van a permitir los datos de la salud pública van por otro lado y parecen no importar. En Uruguay el Presidente Vázquez solicitó un estudio médico sobre las consecuencias neurológicas y psiquiátricas de la marihuana. Alertamos en estas columnas lo que está sucediendo en Uruguay. Entonces el Presidente médico oncólogo de profesión que hizo una gran campaña contra el tabaquismo hoy se encuentra con un aumento del negocio narco y de las enfermedades psiquiátricas.

 La Academia Nacional de Medicina le acercó un estudio sobre imágenes de cerebro y daños por el consumo. Se hará una campaña pública sobre los riesgos y mientras tanto se venden en algunas farmacias y se amplió la venta ilegal (Montevideo Portal-agosto2018). ¿Esto es solo una jugada política o una toma de conciencia autentica sobre el problema sanitario?. No lo sabemos.el tiempo dirá. Un joven asesinado en los márgenes del conurbano dentro del negocio narco y de los vahos de la pérdida de realidad que genera el consumo decía en su perfil de Facebook en sus 18 años antes de ser ejecutado: «Padre protégeme de mis enemigos, si tienen ojos que no me vean, si tienen brazos que no me vean, si tienen pies que no me alcancen». Fue asesinado junto a su hermano y a un amigo hace unos días. Parece ser el infierno tan temido.

* Director General de Gradiva – Rehabilitación en adicciones.

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