Borges, los laberintos y las drogas

Borges, los laberintos y las drogas

POR JUAN ALBERTO YARÍA20.01.2020

«De los laberintos solo se sale desde arriba» Leopoldo Marechal (1900-1970). La literatura y los tratamientos de pacientes graves tienen puntos en común. La enfermedad en sus desenlaces críticos nos demanda estudiar la novela de la vida de toda una familia. Novela, literatura y diálogos terapéuticos tienen algo en común.

La vida semeja a un laberinto que como en el mito relatado por varios y que Jorge Luis Borges tan bellamente describió en su confrontación con el tan mitológico Minotauro que está ahí esperando sus presas (bestia que nos destruye) para nuestro destino final o del cual saldremos ilesos si encontramos el celebre hilo de Ariadna y a un Teseo que vencerá al monstruo. La vida como rendición luego de estar perdidos o la vida como lucha heroica para encontrar una salida y una esperanza.

El padre de Oscar me llama. El está en el extranjero y le avisan que su hijo está en terapia intensiva por una sobredosis. Me pide ayuda y acudo presuroso a verlo. Otro padre de Sergio me llama desesperado; no sabe dónde está su hijo; aparentemente recibió llamados por un secuestro, pero fue a su departamento y estaba lleno de botellas de alcohol y de restos de droga. Luego apareció en otra terapia intensiva.

Para muchos pacientes dependientes a sustancias la terapia intensiva parece ser hoy la última etapa en la que culminará o no el laberinto de sus vidas. Como si el Minotauro triunfara o encontraran un hilo de Ariadna que como Teseo les permitirá salvarse. Oscar y Sergio se debatían en esa encrucijada.
En nuestra vida personal y familiar vivimos una serie de situaciones que aparentemente no tienen salida, semejan a un laberinto en donde estamos metidos. No hay otra posibilidad decía Marechal que salir desde arriba. ¿Qué nos quiso decir el majestuoso poeta de «Adán Buenosayres?

La mitología griega nos relataba que había un llamado hilo de Ariadna que nos conduciría a la salida de los laberintos. ¿Cuál será la representación para nosotros mismos de ese hilo de Ariadna que Teseo recibe para salir de las monstruosidades de los laberintos vitales?

LA REHABILITACION COMO SALIDA
El proceso terapéutico en adicciones representaría eso y como nos enseñaba Borges el laberinto es la dialéctica entre lo apocalíptico (maraña caótica sin sentido) y la profunda esperanza (la revelación de algo nuevo).

El laberinto representa el proceso transformador de la experiencia humana donde como viajeros de la vida constantemente nos enfrentamos a la destrucción, pero también a la reconstrucción de nosotros mismos. Si encontramos el hilo del retorno cuando estamos frente al Minotauro regresaremos al centro de nuestras existencias.

Tanto Oscar como Sergio estaban a punto de ser sacrificados ya que el laberinto en el mito era la comida humana de Minotauro. Cuando se vaga perdido en el laberinto de la vida la «bestia» se ocupará de ellos. Muy actual todo esto. Borges en el «Elogio de la sombra» dirá: «ahí no hay puerta; ahí es de hierro tu destino».

Luego en su último libro «Los conjurados» es más pesimista y nos enseña que podemos perder el hilo varias veces en el laberinto del vivir y caer en el absurdo y de repente encontrar el sentido. En la vida podemos pasar del absurdo al sentido. Podemos perder el hilo de Ariadna. La filosofía, la fe, el amor, la felicidad son los signos del reencuentro. Absurdo o iniciación hacia la luz dirá el poeta de todos los tiempos. Depende de nosotros; es el juego de la libertad.

En nuestra vida personal y familiar vivimos una serie de situaciones que aparentemente no tienen salida, semejan a un laberinto en donde estamos metidos. No hay otra posibilidad decía Marechal que salir desde arriba como me lo repetía su amigo, y a la vez amigo mío y también maestro de vida José María Castiñeiras de Dios (escritor y poeta argentino).

¿Qué nos quiso decir el poeta de «Adán Buenosayres»? La mitología griega nos relataba que había un llamado hilo de Ariadna que nos conduciría a la salida de los laberintos. ¿Cuál será la representación para nosotros mismos de ese hilo de Ariadna que Teseo recibe para salir de las monstruosidades de los laberintos vitales?

Oscar y Sergio vivían en un laberinto. Los conocía hacia un tiempo y no se atrevían a iniciar una rehabilitación. La omnipotencia los llevó a las puertas mismas del Minotauro en un verdadero ritual sacrificial de muerte. A ambos les costaba abandonar un conjunto de drogas que lo acompañaron durante más de 15 años (desde la pubertad). Cuando los conozco me sorprende el monto de su desorganización. Cuando se van serenando y desintoxicando aparece el otro Sergio y el otro Oscar.

Borges nos enseña que el laberinto representa el proceso transformador de la experiencia humana en donde podemos enfrentarnos a la destrucción o la creación de nosotros mismos. Hay que encontrar un hilo de luz (hilo de Ariadna) que nos conduce al sendero del retorno. Ariadna le dio a Teseo un hilo por donde salir del laberinto luego de luchar con el Minotauro (imagen de la destrucción y del sacrificio humano ya que cada nueve años se le debían ofrendar humanos para calmarlo).

La sabiduría griega nos mencionaba que en los laberintos residía el Minotauro (monstruo). La bestia se alimentaba de humanos. Si nos perdemos en las encrucijadas de la vida aparecerá un Minotauro como representación de la autodestrucción. Nos devoramos a nosotros mismos; esto parece muy actual.

LA SALIDA DEL LABERINTO
La sociedad y sus mercaderes ofrecen drogas para salir de toda encrucijada. Es el nuevo «Minotauro» que se «traga» literalmente a miles todos los días. El laberinto puede ser un refugio del cual no salimos nunca como esos pacientes melancólicos que no superan nunca la queja y el horror de lo que es para ellos vivir. Puede ser también la trampa que nos lleva a la flagelación del abandono de nosotros mismos. O finalmente un «camino de iniciación» que nos lleve a un cambio. Un tratamiento busca eso o sea un camino de ampliación de la conciencia.

Tanto en Oscar como en Sergio era tomar conciencia que el placer desmedido era una huida de su realidad, pero ellos desconocían cuál era su realidad. Volvamos entonces a Marechal: «de los laberintos solo se sale desde arriba». La escucha es clave en los tratamientos ya que es la trascendencia del otro y del lenguaje lo que nos salva en la vida, así como Teseo escucho atentamente a Ariadna para salir del laberinto luego de matar al Minotauro.

En la vida podemos perdernos y esa es la metáfora que estamos tratando de relatar. Encrucijadas y bifurcaciones sin cesar. El elemento complementario a la escucha es el grupo de pares en la terapia. Este es un instrumento «salvador» de aprendizaje de las herramientas de la vida. Con ese aprender se da una entrega en donde la droga no esté al alcance. Esta, por otra parte, es sinónimo en una recuperación de desconocimiento o sea de alienación.
 
DESCUBRIRSE
Romper las barreras del ego es fundamental. Escuchar. No usar drogas. Darse tiempo en un grupo para revisar conductas y actitudes. Leo aprendió que nunca pudo salir de su casa y ejercitar la autonomía adolescente y precisamente ahí entró en su laberinto del cual nunca pudo salir. La droga le dio una «careta» o un personaje artificial. Tuvo que aprender a ser padre, amante; en suma, crecer. Marechal nos enseñaría que el laberinto de las drogas requiere un acto superador que es entrega, renuncia al ego, escuchar y reaprender con la ayuda de otros. Es como dice el lema de recuperación de la comunidad terapéutica: «Hoy estamos aquí porque no hay ningún lugar donde escondernos de nosotros mismos».

* Director General Gradiva – Rehabilitación en adicciones

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