¿SIRVE PARA ALGO UN HOMBRE-PADRE?

“El acceso de las mujeres a la inseminación artificial con donante plantea la pregunta terrible ¿para qué sirve un padre? La Cuestión del Padre- Ch. Olivier (psicoanalista francés)

Hoy hay una realidad en las clínicas y hospitales que tratan adolescentes con severos trastornos de conducta (alcoholismo, drogadependencia, accidentes por conductas de riesgo suicida, etc.): se busca padre.

Madres en pánico acuden al Estado o a una Obra Social o prepaga a buscar una respuesta imposible y difícil: “mi hijo es incontrolable”. Podemos imaginar una respuesta sociológica y/o cultural para entender este lamento empezando a ver los cambios que ocurrieron en la sociedad argentina en los últimos años en relación a las organizaciones familiares. Pero ésta no deja de ser una respuesta abstracta.

Ella está ahí, sola; a veces sin familiares cercanos (padres, tíos, primos). Cuando preguntamos por el genitor éste parece haberse perdido allá lejos en el tiempo no conviviendo nunca con su hijo biológico; o esta escena dramática y trágica remite a diversos anecdotarios: padre desconocido, abandónico, él también adicto, muerto, ausente por conductas psicóticas.

En un centro de rehabilitación que dirijo un alto porcentaje de los jóvenes con trastornos severos de conductas retratan este hueco siniestro en donde se da la falta de padre “adoptante” (porque todo padre biológico es padre cuando “adopta” a su hijo y le cede notas de humanización). Así surge desde la transmisión un proceso de filiación; entonces se hace cierto el dicho de Ortega y Gasset: “el hombre es historia”.

Somos historia en el marco de tres generaciones: abuelos, padres e hijos que son las que me hacen humano, o sea libre. Hegel decía que la historia de “todo hombre es la conciencia de la libertad” y la psiquiatría de hoy nos enseña que la enfermedad mental es una patología de la libertad.

Nos vamos haciendo hombres, humanizando, y el auxilio del padre es partero de nuestra libertad. La ausencia de éste, y máxime cuando no es suplida por otros, es un aborto de la libertad y un pasaje más probable a la alienación.

En la Argentina se confunde la caída de la familia patriarcal con la necesidad de que los chicos tengan papá. Es un dolor de la Primera Sociedad Industrial relatada por todos los historiadores e incluso por psicoanalistas de la talla de J. Lacan la pérdida del padre como sostén y complemento de la mujer y garante de un desarrollo sano del hijo.

TECNOLOGIA Y MATERNIDAD

“Los dos problemas que quedan pendientes en las nuevas formas de familia son la filiación y la transmisión, bases de la identidad”. J.C. Guilleband

Hay hoy una promoción para llevar adelante un embarazo (sin siquiera tener las mujeres problemas de esterilidad) con el auxilio de un banco de semen. Esto surge en Europa en 1979 y está siendo promocionado como elemento que nos libere del yugo de la convivencia con el hombre. La Convención de los derechos del niño protege al niño en su identidad y en su desarrollo de tener un padre y una madre. ¿Se piensa en el niño y en su futuro en estas circunstancias?.

La paternidad tiene tres dimensiones: A. Paternidad biológica o sea como donante de semen (ahí somos un “padrillo”); B. Paternidad como transmisión de notas de vida, orientación ética y de separación de la madre para entrar en el mundo extra-familiar y por último; C. Paternidad como ubicación generacional en una historia.

En la “donación” de semen (que es un hecho comercial…por ende no tal donación) sucede que en la mayoría de los casos éste donante permanece en el anonimato sin siquiera pensar lo que esto puede significar para un niño en desarrollo .Vemos en las situaciones de adopción o de los hijos de desaparecidos toda la lucha que se establece por conocer al verdadero padre. Conozco situaciones dramáticas en relación a la búsqueda. El padre, mientras tanto en estos casos, queda reducido a ser un gameto masculino exportado que se une a un gameto femenino.

Progresivamente el hombre va desapareciendo de escena, se autoexcluye y se lo va decretando como un semental (“padrillo” pero ahora anónimo). La mujer liberada, en un primer momento, de la carga de una convivencia asfixiante ¿se encontrará mejor en su soledad? Miles de niños y jóvenes viven el exilio de los padres. ¿Podrá el Estado resolver este drama de la post-modernidad? ¿Para qué sirve un hombre y un padre? Habrá tíos o padres sustitutos para suplir la función paterna o buscarán como hoy sucede “Padrinos” que caricaturizarán la función paterna desde lo delictivo y lo transgresor.

Tener o no padre es una variable que puede incidir en la salud mental de los jóvenes. Además existen estudios antropológicos que muestran que las tribus en las que el padre está más alejado del grupo familiar tienden a ser más violentas.

El derecho del niño a tener un padre se impone a todas luces. Forma parte de necesidades muy profundas del ser humano. La familia parecería ser el único lugar de gratuidad en una post-modernidad donde todo pareciera formar parte de la cadena de la compra-venta (incluido el semen donado)

Juan Alberto Yaria
Director General GRADIVA. Rehabilitación en Adicciones.

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