El caballo de Troya III

“… en barrios donde hay mucha oferta de drogas y gran población  adolescente las sustancias siempre  ganan “L. Cancrini.2010

Todos recibimos en la vida, alguna vez, el llamado “presente griego” en donde la astucia y la seducción  del que regala encubren una trampa. A los troyanos les pasó lo mismo. Eran muy devotos por lo sagrado y  los griegos le regalaron un caballo gigante como ofrenda de los dioses. Mientras defendían Troya de los griegos ese “regalo” parecía un augurio. Luego –la historia es conocida como lo relata Homero- salen de él guerreros griegos, abren las puertas de la ciudad y así Troya cae bajo la fuerza de los combatientes que entraban como griegos a invadir ese territorio esquivo.

Con las drogas pasa –desde mi punto de vista-algo parecido. El “presente griego “en este caso es presentarla como inocua banalizando las consecuencias siendo ésta –quizás –la primera etapa para su implantación  o sea la tarea de aceptación social y en segundo lugar inundar la plaza o sea el mercado con el producto que tiene características adictivas  y especialmente en edades de máxima vulnerabilidad tanto en el desarrollo de la personalidad como en la maduración del sistema nervioso. Como dice nuestro maestro Cancrini la inundación de oferta en la población adolescente asegura el consumo posterior. Esto ha sucedido en nuestro país desde hace años; marketing de banalización de los daños y plena inundación de marihuana en edades de vulnerabilidad. Luego se abre el Caballo de Troya y vienen las otras drogas cual guerreros que invaden Troya. En un porcentaje alto la marihuana  es “portera “de otras drogas. El cerebro adolescente hiperactivado por sustancias e inmaduro en sus centros de control inhibitorio es su aliado.

En U.S.A. como campo de experimentación de todo esto y con 4 Estados que han liberado su uso se está comprobando un cambio de hábitos con consecuencias psiquiátricas y socio-familiares evidentes que lo define en su artículo “Estudio sobre las tendencias de uso de marihuana en USA” la revista “EL Cannabis” (15 de agosto de 2016) y levantado por el Washington Post cuando nos dice “…a principios de los 90 solo uno de cada nueve americanos reportaba el uso diario de marihuana y ahora uno de cada tres consumidores lo hace en forma diaria (el 68%)” . La característica sustancial es que la población de menores ingresos es la más afectada por el consumo continuo. O sea los más pobres sufren la compulsión. El hábito global del alcohol se ha reemplazado en la marihuana con el consumo de tabaco. En los 90 a marihuana seguía pautas del alcohol. Hoy sigue el patrón de la nicotina diaria.

A MAYOR OFERTA MAYOR DEMANDA

En una cálida noche en Roma el maestro italiano me comentaba sus experiencias en barrios “copados” por la venta de drogas. Viejo “lobo de mar” en los tratamientos e investigación en adicciones ya en los 70 esperaba a los adictos a la heroína en un servicio de emergencia en la Plaza Venecia y en las escalinatas de los diversos sitios de confluencia juvenil para darles una “mano” y ayudarlos a hacer algo por sus vidas. En el sur italiano fue contratado por el gobierno italiano en los 80 para estudiar como la mafia calabresa y siciliana reclutaba menores para sus tareas delictivas. De ahí nacieron las investigaciones más profundas sobre la unión y “maridaje” entre delito y captación de menores en las llamadas por él “familias Multiproblemáticas “o sea familias con una alta y caótica desorganización en sus normas y con alta prevalencia de enfermedad mental en su seno. Todo esto es muy parecido a lo que sucede en Argentina.  Uno de los factores de riesgo epidémicos es el consumo de drogas en menores. La inmadurez del sistema nervioso es un aliado para el incremento.
La marihuana no existe como tal en el mercado. Dijimos que formaba parte de un “combo” de sustancias. Para los que nos dedicamos al tratamiento e investigación clínica de estas enfermedades sociales el porcentaje de un 1 o 2% de consumidores “solo” de marihuana (del total de la población consumidora) es irrelevante. Para la gran mayoría de las drogas el cannabis es una droga “portera” o sea abre a otras drogas siendo la edad un factor clave.

EDADES VULNERABLES

Es una enfermedad del desarrollo evolutivo (la protección de los menores es fundamental) ya que la gran mayoría de los dependientes comenzaron a los 13 o 14 años. Proteger a los menores (o a los “pibes” como en la jerga política se los menciona) resulta fundamental porque cuando el “combo” de drogas empieza a funcionar se instala una enfermedad que es crónica, progresiva y terminal.
Las drogas se venden no solo porque hay “dealers” en todos los barrios e incluso compitiendo por la clientela; hay factores de orden socio-culturales que intervienen. En realidad en la sociedad del espectáculo e imágenes que somos es fundamental el uso de figuras –precisamente- de lo mediático para generar algo clave: trivializar, minimizar los daños y  denigrar como caduco todo lo que se contraponga al uso.  “Yo lo hago” y acá me ven “vivito y coleando”. Son los que anuncian la nueva sociedad. La autoridad estará dada por el “goteo comunicacional” que lleva a la aceptación social; elemento y fundamento –a buscar – en la implantación del “narco-negocio”.

TENEMOS CEREBRO!!!

Lo desmentido (forma especial de repudio y escisión de la realidad) en los que hablan “livianamente” de las drogas es que tenemos cerebro. En los “pibes” se afecta el desarrollo de la vida neuronal y de todas de estructuras que componen el suelo biológico del “homo sapiens”. Hasta los 25 años el cerebro no termina de madurar. Existe una conexión fundante de la salud y de la racionalidad y  es la que resulta de la unión entre el cerebro límbico y las estructuras frontales. O sea entre las emociones (sexo, agresividad, hambre, motivación, etc.) y el pensamiento y la inhibición de los impulsos más feroces. El descontrol de impulsos es una señal clara la impronta de las drogas por la pérdida de la capacidad inhibitoria de las estructuras superiores de la corteza frontal.

El frontal es el triunfo de la humanidad en relación nuestros antepasados simios y, precisamente éste,  se encuentra en desarrollo en los menores   . Las drogas alteran ese desarrollo y nos deja a expensas de las emociones más primarias y que en la adolescencia se hallan hiperestimuladas por todas las emergencias hormonales entre las cuales las sexuales ocupan un lugar prevalente. Las drogas son moléculas que al entrar en contacto con el cerebro influyen en la comunicación inter-neuronal. El sistema cognitivo y los rendimientos académicos son lo primero que se resiente. Luego van a aparecer tipos de conductas  que dependiendo del tipo de personalidad virarán desde la abulia y la apatía hasta trastornos  de conducta  y /trastornos psicóticos.
En Washington (DC) y Colorado la venta en tiendas de la marihuana ha llevado a un cambio en la percepción social y un aumento de la aceptación  de las mismas. El 12 % de los chicos de 13 -14 años consume marihuana  y el 36 % al fin del secundario. N.Volkow (Zar de drogas de USA en lo técnico) nos dice “…son números muy altos  y pronosticamos  severos problemas futuros en relación a  daños en el desarrollo cerebral  “.

Por otra parte el 40% de los estudiantes no tiene percepción del riesgo y estas actitudes  predicen ya conductas y comportamientos de búsqueda de sustancias. Se fuma en USA más marihuana que cigarrillos en los jóvenes. La percepción del riesgo global a las drogas bajó y esto explica el triunfo de las estrategias de implantación de  las sustancias (feroces campañas mediáticas, multitud de sitios de Internet  financiados, etc) que han triunfado sobre la educación. Los expertos mencionan la falta de programas educativos en los sistemas formales de enseñanza y la falta o insuficiencia de acciones en la formación de padres y familiares en general.

El Zar Político de Drogas Gil Kerlikowska reconoce que “es un experimento social” en algunos Estados  aunque, dice, el Poder central no está de acuerdo. De todas maneras este experimento sigue y los “cobayos” son seres humanos y, asi, mientras tanto seguimos  claudicando en educación, normas y cumplimiento de la Ley (la primera no olvidemos es la protección de la vida y  el derecho a la salud).

Dr. Juan Alberto Yaria
DIRECTOR GENERAL GRADIVA-REHABILITACION EN ADICCIONES

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