Cocaína: La gran estrella

Default humanístico. Hay una ingeniería de la salud que se realizó con éxito en algunos países como Islandia, zonas de España, Suecia y en algunos Estados de USA que mostraron una baja de la prevalencia del consumo

Roberto Saviano, escritor italiano, casi es asesinado en el Sur de Italia cuando denuncia las maniobras de la mafia en la distribución de la cocaína. Su cabeza tenía precio y tuvo que irse a Estados Unidos y casi cambiar su identidad para poder seguir viviendo. Quiso denunciar un negocio. Luego empieza a escribir multitud de libros desde su nuevo lugar titulando un libro «Cocaína Cero-Cero-Cero» dando a entender el triple Cero de las harinas o de los alimentos de alta calidad. En su primer libro «Gomorra» anuncia el problema en 2006 y así comienza su calvario viviendo con escolta policial y luego se va a vivir al otro continente. Analiza el «oro blanco» que parece ser la droga de la omnipotencia.

Dice con un claro mensaje literario no despojado de dramatismo: «…consume quien está a tu lado en el tren, el conductor al volante al autobús, tu jefe, el camionero que descarga botellas, el recolector de residuos, el accionista de Bolsa, el médico que opera, el que maneja un taxi, el policía que está a punto de pararte, el abogado mientras realiza una demanda, consume la prostituta o el travesti al que vas antes de ir a casa, etc. etc.».

Describe la epidemia en sus tierras y en cualquier lugar del mundo y así el hoy de nuestras comunidades. Desde el joven o el adulto que se vuelve loco por comprar «la bolsita» hasta aquel que busca la «pasta base» (paco) ya desesperadamente y al final lo mezcla con alcohol dañando aún más su sistema nervioso y toda su personalidad.

EN CLAVE CULTURAL

Me interesa analizar esto en clave cultural. No pasa por mi análisis ver el fenómeno del narcotráfico. En todo caso analizar lo que Octavio Paz llama «los tiempos nublados» de esta época.
En datos oficiales entre 2004 y 2017 aumentó el 400% el porcentaje de aumento del consumo y personalmente creo que hay un sub-registro de esta tendencia y el crecimiento ha sido mayor (Foro de Seguridad Latinoamericano). Los puntos de venta entre el 2010 y el 2015 generaron un importante incremento y el Barómetro social de la UCA aprecia un aumento del 47 % apreciándose en todos los barrios los «dealers».

En relación a la esfera laboral un dirigente de peso y de amplia valía en su quehacer social como lo es el Secretario General de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa y también senador nacional Guillermo Pereyra remarcó que en las zonas de Vaca Muerta y otras hay un «40 % de trabajadores afectados por el consumo abusivo de estupefacientes incluyendo al alcohol» (diario lmneuquen.com 3 de octubre 2018).

Esto adquiere significación porque el trabajador petrolero debe ser el mejor pago de la Argentina. Con toda crudeza nos dice que en los exámenes clínicos un 40% de jóvenes son rechazados por las consecuencias del consumo de drogas y alcohol. Trabajo hay pero la alguna falla orgánica (hepática, cerebral, mental) salta como una dificultad para conseguirlo. La zona más rica y de más amplia proyección de la Argentina está inundada por estas enfermedades sociales.
En el mundo laboral el consumo de una o más drogas ilícitas en el último año en los medios laborales alcanza al 20 % y el alcohol el 67 % (fuente Sedronar). En Gradiva analizamos y atendemos las consecuencias de muchos años de consumo en muchos trabajadores y que incluso han perdido sus puestos laborales.

El Centro de Prevención Laboral (CAPLA) que dirige el reconocido especialista Dr. Ernesto González alerta en sus distingos trabajos sobre las consecuencias sobre la salud, la seguridad laboral, el ausentismo que está generando esta epidemia así como los riesgos familiares. Entre el 20 y 25 % está ligada al consumo de sustancias.

¿COMO SE ARMA UNA EPIDEMIA?

La epidemia es una obra paciente de ingeniería social, ingeniería al servicio de la enfermedad social y con alta plusvalía; pero ingeniería al fin. Esta ingeniería requiere una población desmovilizada culturalmente y desvalida afectivamente y en un gran eclipse de valores. No es casual que la explosión se da luego del 2001 en nuestro país en donde se inician en términos de Octavio Paz los «tiempos nublados» unido a esto el gran cambio tecnológico y la caída de los vínculos familiares y las crisis de las instituciones de transmisión cultural y escolar.

No es nada nuevo lo que voy a explicarles. Se ha dado en todos los países que han tenido una epidemia y desde ahí realizaron «anticuerpos» culturales y escolares así como familiares para detener la prevalencia.

En principio asistimos a lo que denominamos una «Crisis de Drogas» que tiene los siguientes fenómenos concatenados; una sobre-oferta de todo tipo de sustancias legales e ilegales, ganancias ilegales asociadas a este consumo, escasa alarma social y respuestas comunitarias y aparición de enfermedades asociadas (mayor prevalencia de enfermedades psiquiátricas, enfermedades infecto-contagiosas, etc.).

Luego de este paso previo vemos varios fenómenos también concatenados: A) La estabilización de un mercado en red de distribución. B) Una elite consumidora que genere un marketing de aceptación social utilización todos los medios tecnológicos que hoy disponemos desde la televisión hasta todos los sitios de internet. C) La emergencia de líderes intelectuales que minimizan el daño del consumo o que esconden las consecuencias. Y por último D) La entrada en el consumo de núcleos juveniles y de medios desfavorecidos socialmente que luego trabajaran por la dosis o robaran.

Así ya la epidemia está eclosionando y esta se basa en la retroacción de varios fenómenos: contagio psicosocial de par a par, de joven a joven, en el «corre ve y dile» de la vida explotándose las vulnerabilidades individuales, familiares o sociales del conjunto afectado, la exposición permanente a estímulos de aceptación social con alta disponibilidad de sustancias y ya con la aceptación social instalada.

NUESTRO QUEHACER ANTE LA EPIDEMIA

Lo enseña claramente la Universidad de Maryland que año a año estudia la evolución de las epidemias desde los 70. Es muy simple, estudian localidades de USA analizando tres variables: A) Cantidad de puntos de oferta. B) Noción de daño que genera el consumo de drogas y si la percibe o no la comunidad. C) Los trabajos preventivos en los medios culturales, comunitarios, familiares y escolares que se realizan. Encuentran que a menor trabajo preventivo en las comunidades aun manteniéndose estables los puntos de venta y distribución aumenta el consumo. Al contrario a mayor trabajo preventivo baja el consumo. La clave es el trabajo sobre la aceptación social en la comunidad y esta es una tarea educativa y de valores.

Hay una ingeniería de la salud que se realizó con éxito en algunos países como Islandia, zonas de España, Suecia y en algunos Estados de USA que mostraron una baja de la prevalencia del consumo. En primer lugar una formación masiva de líderes sociales y organizaciones líderes de la sociedad (padres, jóvenes, escuelas aula por aula, autoridades educativas, tomar la estructura municipal como eje de las acciones). Luego potenciar redes de contacto entre ellas fomentando la alerta temprana desde las escuelas y las familias y la detección precoz como la mejor manera de luchar contra la creciente aceptación social y por último formar Escuelas Preventivas como Centros Preventivos Escolares y Ciudades Preventivas con la participación de cada comunidad institucional.

* Director General Gradiva – Rehabilitación en adicciones